Fiat Chrysler y Renault: fusión inminente

Foto: Eric Gaillard/Reuters.

Por: Sebastián Peñuela
Twitter: @CarJournalist


La propuesta de unión entre Renault y Fiat Chrysler no es algo nuevo ni escandaloso: en 1978, Régie Nationale des Usines Renault anunciaba un joint venture con American Motors Corporation (dueña en ese entonces de Jeep, Rambler, Nash, AMC y AM General) para la fabricación y distribución conjunta de autos y camiones, mientras que en 1979, los franceses adquirieron un 22.5% de AMC por 150 millones de dólares y 50 millones en créditos, para así entrar con sus Renault 5 (LeCar), 12, 18, Fuego, 9 (Alliance y GTA cupé) y 11 (Encore) y 21 (Medallion) mientras crearon el Eagle Premier basado en el Renault 25. Además gracias a que en 1982 los franceses tenían un 46.1% de AMC, pudieron desarrollar un ícono americano moderno, el Jeep Cherokee (XJ).


Mientras tanto, Renault logró vender el Rambler Classic ensamblado en Bélgica en Europa e introducir la marca Jeep en ese mercado. Luego del asesinato en 1987 de Georges Besse, presidente de la marca gala a manos del grupo terrorista Action Directe, se decidió salir del mercado estadounidense vendiendo la participación de Renault en AMC a Chrysler, dirigida por Lee Iacocca (quien buscaba realmente a la muy rentable Jeep), para constituir su subsidiaria Jeep Eagle Corp. que terminó siendo absorbida el 29 de marzo de 1990 en la nueva Chrysler Corporation, finalizando la primera alianza francoestadounidense.

Foto: FCA Media.

Cuando vivía, el anterior CEO de Fiat Chrysler Automobiles, Sergio Marchionne fue muy claro acerca de cual era el futuro que el proyectaba para el conglomerado italoamericano: buscaba la fusión de FCA con alguno de sus pares, pues creía que ese era el camino correcto para asegurar el futuro de la compañía. Pensando en ello, se acercó a Mary Barra, CEO de General Motors para proponerle una fusión entre iguales, idea que no prosperó en Detroit. De igual forma, Marchionne tuvo acercamientos con el PSA Groupe que lidera Carlos Tavares, aunque el coqueteo no se fraguó.

Foto: Chris J. Ratcliffe/Bloomberg News.

La idea, sin embargo, quedó en el ambiente y ahora le corresponde a Mike Manley el llevarla a buen término. Manley, sucesor de Marchionne, sabe que FCA necesita optimizar costos y desarrollar su próxima generación de vehículos, en cuyo portafolio están los eléctricos que hoy por hoy brillan por su casi total ausencia, al punto que FCA le pagó a Tesla para incluir los carros de Fremont en la flota de automóviles vendida en Europa, disminuyendo su promedio de emisiones de CO2, evitando así multimillonarias multas. Esta operación se conoce como venta de "créditos de emisiones"y aunque funciona, es una solución cortoplacista, que no pasa de 2021.

Foto: FCA Media.

FCA sabe que, aunque tiene dinero en sus cuentas y un portafolio amplio, no puede invertir tiempo que no tiene y dinero que no le sobra, así que elaboró una propuesta de "fusión de iguales" (nada que ver con lo que le resultó siendo Daimler Chrysler) y se la envió a Renault SA. En esa propuesta, FCA plantea ahorros de hasta 5.6 billones de dólares anuales en procesos de desarrollo y manufactura, además de beneficiarse de a tecnología y plataformas ya existentes en el grupo francés, uno de los líderes en el campo de la electrificación. Para no ir más lejos, Fiat Chrysler ofrece en EE.UU. y Europa solo un modelo eléctrico, el Fiat 500e, que incluso vende a pérdida. Mientras tanto, los planes para electrificar el portafolio de casi todas sus marcas está por ahora en el papel. Suena apenas lógico que se quieran apoyar en Renault, que ya tiene amplia experiencia haciendo carros de baterías y lleva más de 10 años desarrollando toda la tecnología alrededor de los mismos, porque claro, no se trata simplemente de quitar un motor a combustión interna y poner uno eléctrico en su lugar. Software, sistemas de recarga, aerodinámica, tracción e toda la ingeniería que hay alrededor, todo eso lo puede aportar el Grupo Renault.

Foto: Anthony Bernier/Renault Media.

Los portafolios de ambas compañías están para complementarse: FCA no tiene muchos compactos y subcompactos para atacar ese segmento del mercado, siendo Fiat Latam si única solución, que no está disponible sino para esta región únicamente. Renault puede aportar compactos y SUVs como Logan/Sandero, Clio, Mégane, Talisman, Captur, Arkana, Scenic, Zoe, Kwid y Twingo, mientras que FCA puede aportarle a los franceses presencia en Estados Unidos y Canadá, mayor variedad de motores y plataformas de tamaño completo, así como experiencia en 4x4.


Lo que propone FCA es crear una empresa conjunta con Renault en la cual la estructura gerencial y ejecutiva se repartan equitativamente 50% para Fiat Chrysler y 50% para Renault. El turno ahora es para la marca francesa, que está estudiando la propuesta completa. Inclusive se reportaron que la reunión de junta directiva de Renault, que se estaba llevando a cabo el 4 de junio, fue aplazada hasta el día siguiente para que los ejecutivos galos continuasen revisando a fondo lo que les enviaron los italoamericanos, pues representa varios retos en cuanto a temas como manejo y gestión de activos, pasivos pensionales, y reducción de costos, que inevitablemente conducirán a despidos y cierres de plantas de fabricación. Aunque para eso, tienen que cuidar los trabajos y plantas en Francia, ya que el Gobierno Francés (dueño del 15% de Renault), exige para aprobar el trato, que no se cierren plantas si se efectúen despidos, al menos dentro del país galo, mientras que la C.G.T. (Confédération Générale du Travail), el poderoso sindicato francés se opone a la fusión, argumentando que el trato le daría más poder a Fiat privilegiando a Italia y no podría ser contrarrestado porque al iniciar la fusión el gobierno galo dejaría de tener un representante en la junta directiva, con lo cual perderían una figura clave. Mientras tanto, el Gobierno Italiano de Matteo Salvini ve con buenos ojos la propuesta de fusión, aunque un directivo del partido de gobierno comentó que Italia buscaría poseer un porcentaje accionario similar al de su contraparte francés para equilibrar las condiciones.

Imagen: FCA Media.

De concretarse la fusión, FCA-Groupe Renault se convertirá en el fabricante de autos #3 del mundo, detrás de Toyota y Volkswagen, sobrepasando a General Motors gracias a su potencial de ventas proyectado en 8.7 millones de unidades, mientras que GM logra producir "apenas" 8.4 millones de vehículos. Y es que FCA-Renault reuniría una plétora de marcas que cubriría ampliamente todos los sectores: Fiat, Chrysler, Dodge, Alfa Romeo, Jeep, Maserati, Lancia, Abarth, RAM, Renault, Dacia, Lada, Infiniti, Alpine y Samsung. Eso sí, juntas, tendrán que enfrentar el problema de su deficiente pisada en el mercado chino, donde Alfa Romeo y Maserati palidecen en ventas frente a Buick, BMW, Mercedes-Benz y Audi.

Foto: Alliance Communications.

La gran pregunta es: ¿Cómo entrarían ahí Nissan y Mitsubishi? Luego del escándalo del arresto de Carlos Ghosn y acusación de malversación de fondos por parte del ente acusador japonés, Nissan se ha distanciado de Renault, resistiéndose a lo que los nipones consideran como intentos por tomar control y absorber a la compañía dentro del grupo francés. Ante esa situación, Fiat Chrysler propone que luego de la fusión, la alianza con Nissan y Mitsubishi se mantenga sin cambios. De aceptar, las 4 compañías se convertirían en el mayor fabricante de autos del planeta, con presencia en todos los rincones del globo. Una compañía tan pantagruélica tendría, por supuesto, unos retos de administración y gestión inéditos y podría llegar a ser incluso, perjudicial.


En Colombia las consecuencias no serían inmediata ni directamente percibidas, según nos reporta un ejecutivo de FCA Colombia, quien nos menciona que el tema será puramente ejecutivo y a nivel Detroit, Milán y Bolougne-Billancourt. Además, es demasiado pronto para iniciar especulaciones. Lo que sí es claro es que las acciones de ambas compañías experimentaron una fuerte subida en el precio de sus acciones en las bolsas de Milán (+10% para FCA) y París (+14% para Renault). La nueva compañía, de ser aprobada y constituida, tendría de Presidente a John Elkann, miembro de la familia Agnelli, y a Jean-Dominique Senard, actual Presidente de Renault, como CEO (Director Ejecutivo). Amanecerá y veremos si esta mega unión tiene futuro.
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