Obituario: Niki Lauda (1949 - 2019)




Por: Sebastián Peñuela
Twitter: @CarJournalist

Fotos: Wikimedia Commons

Niki Lauda, piloto austriaco tricampeón de Fórmula 1 (1975 y 1977 con Ferrari, 1984 con McLaren) y ganador de 25 carreras (con BRM, Ferrari, McLaren, Brabham y March) falleció en la noche del lunes 20 de mayo de 2019. La familia Lauda confirmó en un correo electrónico la muerte del tenaz piloto alpino, quien sobrevivió (con varias quemaduras en cara, manos y pulmones) a un brutal accidente durante el GP de Alemania en el Nürburgring Nordschleife de 1976.


Al momento de su muerte, Lauda tenía 70 años, siendo desde 2012 hasta hoy el presidente honorario y accionista del equipo Mercedes-AMG Petronas F1 y uno de los responsables directos de la contratación de Lewis Hamilton por parte del equipo alemán. Desde 1993 hasta 1999 fue asesor de la Scuderia Ferrari, responsable de la contratación de Michael Schumacher y jefe de equipo de Jaguar Racing. Así mismo, sirvió como comentarista de F1 en la cadena alemana RTL durante 2010.


El austriaco siempre fue reconocido como un piloto excepcional, que se destacó por prestarle especial atención al ajuste de sus vehículos, aspecto que los millennials podremos ver en "Rush" (2013), la película de Ron Howard que exploró la famosa rivalidad entre el austriaco y el inglés James Hunt. Y es que al mencionar uno, no podía dejarse de hablar del otro. Intensos rivales en las pistas y amigos fuera de ellas, fueron las máximas estrellas de la Fórmula 1 en los años 70, elevando aún más a Ferrari y encumbrando a Hesketh y McLaren a equipos leyenda.


Sus inicios fueron complicados ya que empezó a correr sin el apoyo de su familia, con un enorme préstamo bancario encima y en equipos de media tabla en la época como March y luego BRM, Lauda fue recomendado por el suizo Clay Regazzoni para ingresar a la Scuderia Ferrari, donde logró su primer título mundial en 1975, que luego revalidaría en 1977, para luego salir del equipo italiano, insatisfecho con si compañero de equipo, el argentino Carlos Reutemann y con las políticas de Ferrari. Luego de esto, corrió las temporadas 1978 y 1979 con Brabham-Alfa Romeo, que para la época era propiedad de un tal Bernie Ecclestone, mientras alternaba su carrera en F1 con la que tenía en PROCAR, una categoría de turismos que utilizaba BMW M1. Al final de ese año se retiró de las competencias para gestionar su otra pasión: Lauda Air, su aerolínea. Niki era piloto con licencia comercial y en ocasiones oficiaba como capitán en algunos de los vuelos de las múltiples aerolíneas que tuvo, como Lauda Air, Niki y Laudamotion.


Lauda escapó a la muerte en el Infierno Verde, el antiguo trazado del Nürburgring Nordschleife que hoy día ya no usa la Fórmula 1, sino los amateurs y varias categorías de turismos. Aunque se desconocen las causas exactas del accidente, se sabe que su Ferrari se salió en la curva Bergwerk, estrellándose con el guardariel y rebotando de nuevo a la pista en llamas, cuando instantes después, el Surtees-Ford de Brett Lunger chocó contra el, aumentando los daños y el incendio. El casco del austriaco había salido despedido en el primer choque, por lo que las llamas lograron afectarle la cara y los pulmones antes de ser rescatado por los servicios de emergencia y los pilotos Arturo Merzario, Guy Edwards, Brett Linger y Harald Ertl.


Cayó en coma poco después de salir del auto y fue internado por sus graves heridas, a tal punto que recibió la extremaunción, porque se pensaba que sucumbiría en cualquier momento, pero sobrevivió y sometiéndose a dolorosas limpiezas de pulmones y -para asombro del todo el mundo- regresó apenas 6 semanas después a Monza, habiendo perdido no solo dos carreras, sino su oreja derecha, gran parte de su cabello, párpados, cejas y conductos lagrimales.


Regresó a la F1 en 1982 con McLaren, que estaba en el proceso de pasar de los motores Ford Cosworth V8 a los motores TAG-Porsche turbocargados. El desgastante litigio legal de Lauda Air con Austrian Airlines le dejó deudas que obligaron al regreso del calculador piloto a la Gran Carpa. Luego de un par de años más bien decepcionantes, obtuvo su tercer y último campeonato mundial en 1984 con una ventaja de medio punto sobre su compañero de equipo, el francés Alain Prost. Luego de una muy difícil temporada de 1985, anunció su retiro definitivo de las pistas.


Los problemas de salud no faltaron, su sistema inmune rechazaba los transplantes de piel realizados luego de su accidente en Alemania, por lo cual decidió adoptar la característica gorra roja que portó hasta su muerte, aprovechándola como espacio publicitario. En 1983 se sometió a una operación de párpados en Brasil, en 1997, una insuficiencia renal obligó a un transplante de riñón, donado por su hermano Florian, mientras que un segundo riñón le fue donado por su segunda esposa Birgit Wetzinger en 2005, cuando el que le donó su hermano también falló. Por último, en agosto de 2018 se sometió a un exitoso transplante de pulmón realizado en Austria.


Aunque no necesitaba ningún otro tipo de inmortalización ni homenajes, la película Rush, producida y dirigida en 2013 por el estadounidense Ron Howard nos trajo a los millennials la historia no solo de Niki Lauda y de James Hunt (caracterizado por el australiano Chris Hemsworth), sino su grandiosa rivalidad en los circuitos, una de las más emocionantes de la Fórmula 1 y de cualquier deporte a motor. El papel de Lauda fue asumido por el alemán Daniel Brühl, siendo aclamado por el mismo Niki y la crítica.


La bandera a cuadros bajó para Niki Lauda en su habitación del Hospital Universitario de Zürich (Suiza), donde el austriaco estaba siendo tratado por problemas renales, habiéndosele afectado una serie de hemodiálisis. Lauda falleció mientras dormía, y su familia clama haber estado a su lado en ese momento.


He de decir, a título personal, que nunca fui un gran entusiasta de Lauda; es claro que me faltó edad para verlo en acción, aunque repasé varias lecturas y video, mientras analizaba el gran impacto que ese corredor y luchador logró en un deporte tan despiadado: Niki se mantuvo incólume ante las adversidades y nos da un gran ejemplo con una de sus frases
que reza "Del éxito no aprendes absolutamente nada. Del fracaso y los problemas se pueden obtener conclusiones. Esto va tanto para tu vida personal como para tu carrera".

Gracias por todo, Niki y descansa en paz, aunque te unes al mejor Grand Prix de la historia, que seguro ya estás corriendo con James Hunt, Jim Clark, Ayrton Senna, John Surtees, Jack Brabham, Gilles Villeneuve y Juan Manuel Fangio, François Cevert, Ronnie Peterson, Roland Ratzenberger, Graham Hill y Jo Siffert, entre otras leyendas.
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