Fiasco de McLaren y Fernando Alonso en Indy 500 2019

Foto: Chris Owens/IndyCar

Por: Jose Ignacio Ruiz
Twitter: @JRuiz4ever


Nota del director: Habiendo pasado la efervescencia por las 500 Millas de Indianápolis de 2019, felicitamos al francés Simon Pagenaud, del Team Penske, ganador de la épica prueba.

Foto: Darron Cummings/AP

Fernando Alonso y McLaren no clasificaron a la edición 103 de las 500 Millas de Indianápolis. Un bicampeón de Fórmula 1 y uno de los equipos más laureados en el automovilismo fueron sacados del grupo de 33 clasificados por Kyle Kaiser y Juncos Racing, que pasaron una semana infernal luego de perder sus dos sponsors para la carrera, chocar fuertemente durante las prácticas, tener que recurrir a un auto preparado para circuitos y ajustarlo para poder rodar en el mítico óvalo de 2.5 millas. Un gran logro para el equipo del argentino Ricardo Juncos y un enorme fracaso para los de Woking.

Ahora ¿qué pasó con Alonso y McLaren? ¿Por qué un equipo de enormes recursos y con un piloto campeón del mundo quedó fuera de “The Greatest Spectacle in Racing”? Luego del desastroso fin de semana de clasificación, Zak Brown reveló a AP los enormes errores que desencadenaron uno de los golpes más duros en la historia del equipo británico.

Foto: Chris Owens/IndyCar

Antes que todo, cabe mencionar los eventos previos al primer test en Texas. En noviembre del año pasado se anunció finalmente que el equipo inglés participaría de las 500 millas de Indianápolis en solitario y que Bob Fernley, quien fue Director Adjunto del equipo Force India en Fórmula 1, sería el encargado de dirigir la operación. En diciembre revelaron que iban a usar motores Chevrolet y en marzo de este año anunciaron su asociación con el equipo Carlin que, pese a tener un enorme historial en series de formación, en IndyCar todavía no han logrado destacar mucho.

Foto: The Drive

La pesadilla empezó el 9 de abril en Texas Motor Speedway durante una sesión de prácticas libres en el óvalo de 1.5 millas. El auto de reserva que había preparado el equipo Carlin no tenía volante, así que el CEO de McLaren tuvo que interceder para adquirir uno con Cosworth, pero llegó muy tarde y perdieron muchas horas de práctica. Luego la gente del equipo se percató de que el auto no era del tradicional “naranja papaya”, sino de un tono más opaco, así que lo llevaron a un taller de pintura cerca de Indianápolis para arreglar eso.

El 24 de abril se realizaron prácticas en el óvalo de Indianápolis y McLaren llegó con el auto principal que fue preparado en Woking, sin embargo, este presentó problemas eléctricos que le hicieron perder mucho tiempo en pista y el consecuente despedido del responsable. Estos problemas continuaron el martes 14 de mayo, primer día de prácticas oficiales, lo cual les obligó a reemplazar el sistema eléctrico; ese día Fernando Alonso se ubicó en el puesto 32 alcanzando una velocidad promedio de 224.162 millas por hora (360.75 Km/h), mientras que Will Power (Team Penske) fue el más rápido con un registro de 229.745 MPH (369.73 Km/h).

Foto: Chris Owens/IndyCar

El miércoles 15 de mayo Alonso sufrió un accidente luego de irse contra el muro saliendo de la tercera curva, el auto titular preparado por McLaren en Inglaterra quedó totalmente destruido. Por lo tanto, tuvieron que recurrir al auto de repuesto preparado por Carlin, pero cuando lo fueron a buscar lo encontraron pintado a medias, lo cual les hizo perder dos días de práctica, mientras otros equipos podrían tener sus autos de repuesto listos en pocas horas. Ese día, Alonso hizo 50 vueltas y se ubicó en el puesto 29 con una máxima de 225.433 MPH (362.79 Km/h).

Foto: Michael Conroy/AP

El viernes 17 volvieron a pista, no tuvieron problemas, pero siguieron rodando lentos; Alonso se ubicó en el puesto 30°, completando 77 vueltas y la mejor fue de 226.869 MPH (365.11 Km/h). La primera jornada de clasificación el sábado fue un completo desastre, el asturiano sufrió un pinchazo durante su primer intento de clasificación el cual no fue detectado debido a que compraron sensores de neumáticos equivocados.

Foto: Michael Conroy/AP

Entre el sábado y el domingo el equipo McLaren buscó en el paddock asistencia técnica, y lograron conseguir el reglaje de amortiguadores del equipo Andretti Autosport, pero los ingenieros olvidaron convertir las medidas del -obsoleto- sistema imperial estadounidense al sistema métrico europeo, lo cual hizo que el suelo del auto N° 66 se arrastrara en el asfalto botando muchas chispas durante la práctica previa al último día de clasificación que , para colmo de males, fue recortada por la llegada de la lluvia. Ya dentro del Last Row Shootout, donde los autos que quedaron en los puestos 31 al 36 en la jornada del sábado definían quienes estarían en la carrera y quienes no, un mal ajuste en la relación de caja terminó de sentenciar el fracaso de McLaren y Alonso en Indianápolis. El español logró una velocidad promedio de 227.353 MPH (365.88 Km/h), pero luego llegó Kyle Kaiser (Juncos Racing) y lo sacó de Indy 500 marcando 227.372 MPH (365.91 Km/h).

Foto: Joe Skibinski

El domingo por la noche, McLaren despidió a Bob Fernley y buscaron comprar el asiento del piloto catalán Oriol Serviá (Schmidt-Peterson Motorsports), pero Alonso se negó ya que esto implicaba bajar de su asiento a su compatriota. ¿Qué pasó con el equipo Carlin? Además del auto de repuesto para Fernando presentaron otros tres vehículos conducidos por Charlie Kimball, Max Chilton y el mexicano Patricio O’Ward: los dos últimos no se clasificaron y Kimball largó en el puesto 20, aunque terminó en el 25º lugar. Pese a todo este desastre, Zak Brown insiste en seguir participando de la carrera y quiere poner dos autos a tiempo completo para IndyCar. Anunció que buscarán la forma de redimirse y que habrá represalias a los responsables del desastre.

Foto: Scott R. LePage/LAT

"Habrá repercusiones para aquellos que no merecen trabajar en un gran equipo como McLaren. Miraremos lo que hemos aprendido aquí, y la lista es kilométrica. Espero que la gente aprecie que fuimos a por ello, que somos competidores, que Fernando es una estrella y que no somos de los que abandonan. Queremos volver", fueron las palabras de Zak Brown luego del desastre de Indy 500 2019. Al parecer su frustración es su mayor castigo.

Foto: Andrew Ferraro

Retrasos, negligencias, errores que parecen sacados de un sit-com gringo y asociarse con un equipo de media tabla hacia abajo: Todo esto generó uno de los más grandes fiascos en la historia de McLaren y del automovilismo deportivo. Y es que un evento como las 500 Millas de Indianápolis no es una carrera cualquiera, es mucho mas que dar 200 vueltas en un óvalo de 4 curvas, que los pilotos y equipos de la NTT IndyCar Series son de primer nivel y que es un grave error subestimarlos. Esperemos que cuando McLaren vuelva en 2020 veamos a sus principales directivos involucrados en el proyecto, que cuenten con un personal más capacitado y, si buscan un socio técnico que sea un equipo de primer nivel, como lo hicieron en 2017 con Andretti Autosport y que casi termina bien de no ser por una falla en el motor Honda. De lo contrario mejor que se eviten otro ridículo. Fernando, conquistar la triple corona del automovilismo será más difícil de lo que crees.
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