One Hit Wonders: Cuando la gloria llega una sola vez (Parte 1)

Por: Enrique Mathieu
Twitter: @matewkingman
Marlboro Media (Copyright Free)

La Fórmula 1 es como esa representación permanente de la exitosa pieza de Agatha Christie 'La Ratonera'. La obra es siempre la misma, pero los actores cambian. Desde 1950 ha pasado por la Gran Carpa un selecto grupo que ha tenido la oportunidad de conducir los autos más rápidos del mundo. Unos se cansaron de ganarlo todo, para otros la 'Máxima' fue el cementerio de sus ilusiones y finalmente, está una élite que vivió el éxtasis del primer escalón del podio, lo saboreó una vez y guarda(rá) ese recuerdo celosamente porque nunca más volvió allí. Estas líneas van dedicadas a ellos.
Jean Alesi en el box de Ferrari / Marlboro Media (Copyright Free)
JEAN ALESI
Aunque nacido en Francia -de padres sicilianos- Jean Alesi no dejó de ser considerado un extranjero hasta que empezó a brillar en las categorías junior como la Fórmula Renault, la Fórmula 3 y la Fórmula 3000. En su segundo año con el equipo de Eddie Jordan, recibió su primera oportunidad en Fórmula 1 cuando corrió para Tyrrell el Gran Premio de Francia de 1989 en reemplazo de Michele Alboreto, finalizando en cuarta posición.

Su desempeño lo catapultó como piloto oficial de Tyrrell para la temporada 1990 en la que terminó noveno con 13 puntos. Plantarle cara a un tal Ayrton Senna en el GP de Estados Unidos, primera carrera del año, incluso liderando algunas vueltas y el podio en el Gran Premio de Mónaco lograron que equipos como Ferrari y Williams se fijaran en él. 

Y si ya es un sueño de la infancia, cuando la Scuderia toca a tu puerta es difícil decir que no. Fueron 5 años vestido de rojo en medio de muchísima mala suerte, donde un buen puñado de podios (16) contrastaron con incontables retiros. 

Justamente fue con los de Maranello que Alesi consiguió su única victoria, en el Gran Premio de Canadá de 1995. Pocas ocasiones tan especiales para ganar que tu cumpleaños, así que en el día que el francés cumplía 31 logró un triunfo tan inesperado como emotivo, de esos que no deja molesto a nadie. No fue un domingo cualquiera, fue la única carrera de ese año en que no ganó ni un Williams ni un Benetton, fue el día en que todos sus rivales (menos él, para variar) se vieron envueltos en diferentes problemas conforme pasaban las vueltas, fue el último día que un auto con motor V12 ganó en Fórmula 1. 

La competencia de 1995 duró 68 vueltas (eran 69 pactadas) debido a una invasión de pista y como la victoria también tiene algo de épica, el auto del francés se paró tras cruzar la meta. Si se hubiera completado la distancia de carrera la Ferrari no habría aguantado. Cuando no te toca ni aunque te pongas, cuando te toca ni aunque te quites, dicen por ahí.

Después de su paso por Ferrari, Alesi transitó con más pena que gloria por los equipos Benetton, Sauber, Prost y Jordan con el que se retiró tras correr las últimas 5 carreras de la temporada 2001. El francés disputó 201 Grandes Premios, logró 2 Pole Positions, subió 32 veces al podio y sumó 4 vueltas rápidas.


Lorenzo Bandini
Wikimedia Commons
LORENZO BANDINI
Tan italiano como su apellido lo permite (de los Bandini de toda la vida, caray!) Lorenzo inició su carrera en el automovilismo en 1957 conduciendo autos prestados por el dueño del garaje donde trabajaba como mecánico. En 1959 se unió a la Fórmula Junior donde corrió un par de temporadas, no pasó mucho tiempo para que su capacidad de ganar carreras fuera descubierta por Ferrari.

Su relación con el equipo italiano estuvo llena de altos y bajos, más que todo porque la Scuderia solo contaba con el buen Lorenzo ocasionalmente. En 1961 el auto que le habían ofrecido terminó en manos de su compatriota Giancarlo Baghetti, sin embargo la Scuderia Centro Sud le dio la oportunidad de debutar en Fórmula 1 a bordo del Cooper Maserati del equipo. Su mejor resultado fue un 8vo lugar en su Gran Premio de casa.

En 1962 corrió 3 carreras con Ferrari logrando un impresionante tercer lugar en su primera participación en el GP de Mónaco. Para la temporada siguiente fue despedido, y como el buen hijo siempre vuelve a casa, Bandini disputó las competencias en Francia, Gran Bretaña y Alemania con la Scuderia Centro Sud que por esa época ya usaba los BRM P57. Lo cierto es que el italiano regresó al equipo de sus amores para correr las últimas 4 carreras de la temporada en reemplazo del lesionado Willy Mairesse. En ese año también ganó las 24 Horas de LeMans.

Su primera y única victoria (razón por la cual está aquí) llegó en 1964 en el primer Gran Premio de Austria en la historia de la Fórmula 1. Con la Ferrari 158 Bandini se las ingenió para ganar ¡tras 105 vueltas! en el Aeródromo de Zeltweg, una pista peligrosa, estrecha y llena de saltos aprovechando además los accidentes y problemas mecánicos de algunos de sus principales rivales como Graham Hill, Jim Clark, su compañero de equipo John Surtees o Dan Gurney. Ese resultado le permitió ubicarse 4to en el campeonato del mundo de esa temporada.

Mónaco siempre estará ligado a la historia de Bandini, fue el lugar que le dio su segundo mejor resultado en F1 con los dos podios que logró de manera consecutiva en 1965 y 1966 (año en que finalmente fue designado piloto número 1 de Ferrari en reemplazo de Surtees), pero también la pista que le costó la vida en 1967.

Cuando marchaba segundo por detrás de Denny Hulme chocó contra las barreras en la chicana del puerto, su auto volcó y se incendió con Bandini atrapado en su interior. Falleció menos de una semana después debido a la gravedad de sus heridas. En su paso por la Fórmula 1 disputó 42 Grandes Premios, logró una Pole Position, dos vueltas rápidas y sumó ocho podios.


JEAN-PIERRE BELTOISE
Cuando Jean-Pierre Beltoise llegó a la Fórmula 1 ya había construido una imagen en el mundo del deporte a motor. El francés era ya un consagrado motociclista con varios títulos nacionales en su palmarés cuando dio el salto a las cuatro ruedas en 1963. Eso sí, no tuvo la mejor bienvenida, ya que un accidente en una de sus primeras carreras casi le cuesta la movilidad en uno de sus brazos.

Jean-Pierre Beltoise en su Matra Sports V12
Crédito: https://www.flickr.com/photos/jimculp/
El duro Jean-Pierre recibió su primera oportunidad en Fórmula 1 en 1968 con el equipo Matra, aunque para ese momento ya era un viejo conocido del equipo pues con sus autos había corrido dos carreras en 1967, ganó el Gran Premio de Alemania de Fórmula 2 en Nürburgring en 1966, meses después de vencer en la competencia de Fórmula 3 en Mónaco, y había ganado el Campeonato Francés de la categoría un año antes.

Durante 4 años Beltoise corrió con Matra en la máxima categoría consiguiendo buenos resultados. Su mejor temporada fue 1969 siendo piloto de Matra International (una unión entre Tyrrell y el fabricante francés) donde además del segundo lugar en su Gran Premio de casa, logró dos terceras posiciones en España e Italia ubicándose al final quinto en el campeonato mundial de pilotos.

En paralelo, Jean-Pierre participó en carreras de resistencia como las 24 Horas de LeMans y los 1000 Km de Buenos Aires. Justamente en esta competencia -la de 1971- el francés se vio involucrado en el accidente fatal de Ignazio Giunti, que hizo que le fuera suspendida su licencia internacional.

Irónicamente, la única vez que Beltoise subió a lo más alto del podio no fue con Matra, sino con uno de los 5 autos que BRM (British Racing Motors) puso en pista para la temporada 1972. Montecarlo suele ser escenario de grandes gestas y allí -bajo una torrencial lluvia- Jean Pierre dio cátedra. Desde la cuarta casilla el francés sorprendió a sus rivales, se puso líder y no soltó la punta durante las 80 vueltas que duró el Gran Premio. Claro, en una pista mojada no tener spray afectándote la visibilidad te da cierta ventaja, pero en el Principado no gana cualquiera. Esa sería la última victoria de BRM en Fórmula 1.

Con otro podio en Kyalami en la temporada 1974, Beltoise se despidió de la Gran Carpa donde disputó 86 Grandes Premios, logró cuatro vueltas rápidas y sumó ocho podios. Tras su retiro siguió cosechando éxitos en las carreras de resistencia ganando los 1000 km de Nürburgring, las 6 Horas de Le Castellet y las 6 Horas de Watkins Glen de ese año. Fue campeón de turismos en su país en 1976 y 1977, ganó el Campeonato Francés de Rally y el de Rallycross en 1979.


Francois Cevert en el GP de Alemania
Crédito: Raimund Kommer / Wikimedia Commons
FRANÇOIS CEVERT
Llamado a ser el primer campeón francés de Fórmula 1, la historia de François Cevert no es otra sino la de una promesa que se apagó antes de tiempo. Nacido en París cuando aun el ejercito nazi invadía su país, rechazó la posibilidad de convertirse en pianista de concierto para empezar su carrera como piloto. Ganar el Volant Elf (Shell, según la historia que se lea) Scholarship en 1966 fue el primer paso.

Con el premio -un Alpine- Cevert compitió por primera vez en el campeonato de Fórmula 3 al año siguiente, pero sin dinero y poca experiencia no logró buenos resultados. Para 1968 el francés cambió su Alpine por un Tecno y con un auto mucho más competitivo empezó a ganar carreras, al final de esa temporada le sacó el título a su compatriota y otro histórico piloto de F1, Jean-Pierre Jabouille.

En 1969 François se unió al equipo Tecno de Fórmula 2, que en su momento era un gran escaparate para aquellos que aspiraban a llegar al máximo circuito ya que ocasionalmente (cuando el calendario se los permitía) los pilotos de la categoría mayor corrían allí. De hecho, fue una de estas carreras, en la que a Cevert le dio por hacerle la tarde difícil a un tal Jackie Stewart, la que le consiguió un asiento en la escudería de Ken Tyrrell. Ese año finalizó tercero en el campeonato y corrió el Gran Premio de Alemania.

A bordo de un March-Ford debutó -disputó 47 Grandes Premios- en el fatídico Gran Premio de los Países Bajos de 1970 en reemplazo de Johnny Servoz-Gavin quién dejó a Tyrrell después de 3 carreras. En su primer año obtuvo como mejor resultado un sexto lugar en el Gran Premio de Italia (sumó su primer punto), pero más importante fue convertirse en protegido de Stewart. Como segundo piloto, mientras mejoraba, Cevert cuidó con envidiable lealtad la espalda del escocés. Así fue por los siguientes años.

Su único triunfo en Fórmula 1 llegó en la última carrera de la temporada 1971, el Gran Premio de Estados Unidos. En Watkins Glen el francés partió desde la quinta posición y en la vuelta 14 superó a Stewart para asumir el liderato, aprovechando algunos inconvenientes con los neumáticos y de subviraje de su compañero. Pero Cevert no la tuvo fácil porque llegando a la mitad de carrera empezó a experimentar los mismos problemas mientras que Jacky Ickx marcaba vueltas rápidas y se acercaba peligrosamente. Finalmente en la vuelta 49 la Ferrari se detuvo con una falla en la caja de cambios y el francés ya solo tuvo que controlar la carrera hasta cruzar la meta. El resultado le permitió ubicarse en la tercera posición del campeonato de pilotos; ese año ya había conseguido un tercer lugar en Italia y dos segundos lugares en Francia y Alemania justo por detrás de Sir Jackie.

Cevert y Stewart eran los grandes candidatos en 1972, pero los hombres de Tyrrell no contaban con la gran forma de Emerson Fittipaldi y su Lotus que se quedó con el título. El galo solo sumó puntos en 3 carreras: 2 podios (2do) en Bélgica y Estados Unidos y fue cuarto ante su gente.

Pero la vida, que cada tanto se encarga de recordarnos que no debemos dar nada por sentado, asestó un golpe cruel en la última competencia de 1973. Jackie Stewart ya consagrado campeón del mundo había decidido retirarse y el puesto como piloto número uno para la siguiente temporada iba a ser para Cevert, pero durante la clasificación en Watkins Glen el francés chocó violentamente en The Esses y falleció instantaneamente. El lugar que le dio su mayor alegría, le arrebató la vida al prometedor piloto francés.


Peter Gethin en su McLaren M10A
Crédito: https://www.flickr.com/photos/jimculp/
PETER GETHIN
El paso de Peter Gethin por la Fórmula 1 fue tan corto como dilatado. El británico, contrario al deseo de su padre, prefirió unirse a un club de carreras antes que convertirse en jinete y empezó a correr en 1962 con un Lotus Seven. Gethin compitió en los Campeonatos Europeo y Británico de Fórmula 3 desde 1965 y le tomó tres años dar el salto a la Fórmula 2 en donde consiguió como mejores resultados un segundo lugar en Albi y una tercera posición en Vallelunga en 1968. 

Al año siguiente pasó a la naciente Fórmula 5000, una categoría con una regulación técnica bastante particular (básicamente aquí corrían los autos fórmula sin facción, los que no encajaban en ninguna otra categoría) en la que encontró su lugar en el mundo y el trampolín para llegar a la máxima categoría ganando con un McLaren semi-oficial los títulos en 1969 y 1970.

De hecho, llegó a Fórmula 1 siendo todavía piloto de Fórmula 5000 y cuando ganó su segundo campeonato ya tenía varias carreras disputadas. Debutó con la escudería británica en el Gran Premio de Holanda en la peor situación posible; reemplazando al dueño del equipo Bruce McLaren quien había fallecido semanas atrás tras accidentarse en Goodwood. Participó en 7 pruebas ese año (cedió su asiento a Denny Hulme en Francia e Inglaterra) en medio de altas y bajas y solo pudo sumar puntos en el Gran Premio de Canadá (6to).

Para 1971, lejos de encontrar un auto competitivo, se retiró en más de la mitad de las carreras que corrió con McLaren. A mitad de temporada se fue al British Racing Motors, el equipo con el que consiguió su famosa y única victoria en Monza. Lo cierto es que con BRM tampoco tuvo suerte en cuanto a la mecánica y solo pudo sumar puntos cuando regresó a suelo italiano al año siguiente.

El Gran Premio de Italia de 1971 probablemente sea recordado por tener el final más reñido de la historia. Y allí, en uno de los templos de la velocidad, estaba Gethin para 'robarle' el triunfo a Ronnie Peterson por una centésima (¡una centésima!) de segundo. Las últimas vueltas fueron intensas con cinco pilotos jugándosela en cada centímetro de pista por la victoria que pudo haber sido para Peterson en su March, para Cevert en el Tyrrell, para Mike Hailwood en el Surtees o para Howden Ganley con otro BRM porque cruzaron la meta separados por tan solo 0,61 segundos, pero fue para el buen Peter, que para hacerla más épica, la ganó sin haber liderado ni una vuelta (ingresó a la última vuelta en 4ta posición).

Para 1973 regresó a la Fórmula 5000 y solo corrió dos Grandes Premios más, el de Canadá con BRM ese año y el de Inglaterra con el Embassy Racing de Graham Hill la temporada siguiente, en la que finalmente se retiró después de tomar la partida 30 veces y lograr un podio.

*En 1973 Gethin volvió a derrotar a varios pilotos de Fórmula 1, pero no fue en un Gran Premio sino en la Carrera de Campeones que se corrió en Brands Hatch.

CONTINUARÁ...
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