Bugatti Divo: trazador de carreteras

Creo que nos acordaremos más de este auto que del Chiron en el futuro. / Fotos: Bugatti Media.

Por: Sebastián Peñuela
Twitter: @CarJournalist

De donde nadie lo esperaba, y respondiendo a una pregunta que nadie hizo nunca, Bugatti sacó de la manga un as que le da un nuevo significado a la marca y le da los arrestos para enfrentarse a lo mejor de Woking, Stuttgart y Maranello.

Los pilotos eran héroes que se medían a realizar hercúleas hazañas tratando de no perecer en el intento (Albert Divo -fumando- en la Traga Florio de 1929, tras su arribo). / Fotos: Bugatti Media.

Bugatti fue considerada por muchos años (no hablo de la época del VW Group) como la marca más lujosa de Francia y con el talante más deportivo; heredera de la Belle Epoque, combinaba lujo inusitado con ingeniería de primera y soluciones de alto rendimiento que fueron la envidia de muchos fabricantes. Basta recordar joyas como el impactante Type 57SC Atlantic, el majestuoso Type 41 Royale, los muy exitosos Type 35 Grand Prix, el innovador Type 57 Tank y los muy subestimados EB 110 y 110 SuperSport.

Así se ven 1.500 HP en reposo. / Fotos: Bugatti Media.

De hecho, los bloque motor de la marca eran cepillados de manera que no requiriesen de empaques, ya que la unión entre bloque y culata era hermética, y según Ettore Bugatti, "el peso era el enemigo".

Targa Florido, Sicilia (Italia), 1929. La segunda victoria de Divo y Bugatti. / Fotos: Bugatti Media.

Cuando la marca y lo que quedaba de sus activos (luego del fallido renacimiento en los '90 por Romano Artioli) fue comprado por el Volkswagen Auto Group se dedicaron a crear porno para ingenieros como los Veyron y Chiron, de prestaciones escandalosas y velocidades punta ridículamente altas. El efecto colateral de ese enfoque fue el abandonarse por completo al lujo a al performance en línea recta. Aunque un Bugatti Veyron o un Chiron están muy lejos de ser incompetentes en las carreteras sinuosas, son considerados más un accesorio de ultra lujo y grand tour que vehículos deportivos.

Una obra de arte esa solución de ópticas traseras. / Fotos: Bugatti Media.

Seguramente Stephan Winklemann -CEO de la compañía de Molsheim- se dió cuenta de dicha percepción y por eso, ni bien pasaron 2 años luego de presentar el famoso Chiron, cuando salió a la luz en el "The Quail" en Monterey, California (EE.UU.) el nuevo Bugatti Divo. Si, está basado en la arquitectura del Chiron, pero no es simplemente uno de esos modelos con diferente carrocería.

El diseño es altisonante, pero no demasiado escandaloso.  / Fotos: Bugatti Media.

Para empezar, la velocidad máxima del Divo es de 380 km/h. Eso nos dice una cosa importante: el enfoque no es el de dormir al velocímetro en su extremo superior, sino el del comportamiento en circuito y en las sinuosas carreteras, cuyas curvas deberá acometer lo más rápido posible. Para lograr un Bugatti más ágil, los ingenieros en Molsheim trabajaron en reducir peso: lograron reducirle al Divo 35 kilos con respecto al Chiron usando nuevas ruedas, menos material aislante, un sistema de sonido más liviano y tapas de intercoolers en fibra de carbono; también implementaron un software especial para su aerodinámica activa y un alerón trasero de 1.83 metros de ancho (23% más grande) para lograr 90 kilos más de downforce. Por supuesto, al ser un vehículo pensado para las curvas, la suspensión y el chasis fueron objeto de una puesta a punto muchísimo más intensa y refinada que el Chiron.

El azul es de un tono especial llamado "Divo Racing Blue" y se usa en el interior y exterior del auto. / Fotos: Bugatti Media.

La reducción de paso también fue en el interior, donde se utilizó solamente fibra de carbono y la más fina Alcántara, dejando de lado el aluminio y el cuero de su pariente.

Aquí el cacareado ducto NACA. / Fotos: Bugatti Media.

Aunque el Bugatti Divo es más veloz y ágil que el Chiron en el Circuito de Nardò (Italia), no desarrolla una mayor velocidad punta. De hecho, su tope es de "apenas" 380 km/h, frente a los 420 km/h de su hermano. Una enorme toma de aire tipo NACA se posiciona tras el techo para oxigenar el enorme y ya legendario motor W12 de 8 litros, 4 turbocargadores y 1.500 HP asociado a la transmisión de 7 velocidades y doble embrague. No busque la llave especial para el modo "Top Speed", porque ese programa no tiene cabida en la filosofía de este coche.

Para un auto galo, llantas francesas: Michelin creó neumáticos exclusivos para este auto. / Fotos: Bugatti Media.

Solo estos trabajos hacen que el nuevo Bugatti incremente su índice de aceleración lateral a 1.6 G y que se convierta en el superado francés más atlético de la gama de Molsheim. La marca anunció que producirá 40 unidades mientras que continúa elaborando los ejemplares del Chiron, siendo la primera vez en la historia de Bugatti que dos modelos distintos son fabricados el mismo tiempo.

La famosa parrilla de herradura. / Fotos: Bugatti Media.

A propósito de producción, es extremadamente limitada: 40 unidades serán hechas, y por supuesto, ya estaban vendidas antes de que el Divo hubiese sido develado siquiera. Y no es que fuese tan fácil el permitirse uno: la firma gala cobró €5 millones por unidad, más del doble de lo que cuesta un Chiron. Es decir que el Divo si es todo un "Dream Car", porque solo se podrá ver y experimentar en sueños.

Albert Divo: todo un gentleman racer. / Fotos: Bugatti Media.

¿Por qué se llama Divo? No es ningún capricho de superestrella, sino para honrar a uno de los pilotos más importantes de Bugatti y de Francia: Albert Eugène Divo (Enero 24 de 1885 - Septiembre 19 de 1966), piloto de Grand Prix durante los años '20 y '30, y ganador, a bordo de uno de los autos de Ettore -el Type 35C- de la insigne carrera Targa Florio en 1928 y 1929.

Divo y su Bugatti en la Targa Florio de 1928 / Fotos: Bugatti Media.

Como ustedes sabrán, esa competencia italiana creada en 1906 era una de las mas agrestes y peligrosas del planeta: modelos de todos los pelambres enfrascados en una suerte de Time Attack pero en las carreteras de Sicilia, reuniendo a casi todas las marcas en una época cuando la seguridad era vista como una curiosidad, los pilotos como héroes y los autos como triunfos de la ingeniería.
Share on Google Plus

About Sebastián Peñuela

    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario