Joe Biden comprará un Corvette, pero no sabe cuál

A Joe Biden deberíamos nombrarlo VP de Los Autos Deportivos Mundiales para siempre.

Por: Sebastián Peñuela
En Twitter: @CarJournalist


Joe Biden, el tío alcahueta favorito de EE.UU. y pronto ex vicepresidente de su nación, anunció con su acostumbrado carisma, que el primer carro que comprará al dejar el cargo el próximo 20 de enero de 2017 será un Chevrolet Corvette, incluso asistió al Salón del Automóvil de Detroit para observar los deportivos gringos más de cerca. En el Cobo Hall se entretuvo pasando por los stands de Dodge, dónde pudo ver la renovada gama del Challenger, mientras que al pasar por el stand de Ford, las miradas de Biden fueron para el asombroso GT.

La presidenta de GM, Mary Barra, conocedora de los gustos de Biden, lo tienta con el Z06. 

En las 3 ocasiones charló alegremente con los ejecutivos de las marcas, quienes lo dejaron subirse a los autos y manipularlos a su antojo, algo que no todos los mortales tienen permitido en un lugar así. Si no nos cree, vaya a un auto show de esos y nos cuenta como lo tratan cuando usted trate de subirse o de ponerle los dedos untados de grasa de empanada a una carrocería.

El VP con Tadge Juechter, solicitándole asesoría.
Biden le pidió ayuda a Tadge Juechter, Ingeniero Jefe del Corvette C7 para que le ayude a escoger entre el Z06 o el Grand Sport como próximo inquilino de su garaje. Juechter le mencionó a Road & Track que ya tenía la tarjeta del político y que se pondrían en contacto para conocer más del Corvette Stingray. También dijo que Joe quería probar un Z06, aun cuando le preocupase no estar a la altura de las exigencias del deportivo. Si me preguntan, Biden debería comprarse el Grand Sport sin demora, ya que es el Corvette para los verdaderos conductores, el Z06 es solo para presumir.

Este es uno de los amores de Biden: el Corvette que su padre, un dealer de GM, le dió como regalo de matrimonio.

La historia de Joseph Biden con los Corvettes no es nueva: en 1967, el Demócrata recibió un Chevrolet Corvette Stingray convertible como regalo de bodas de parte de su padre, según le dijo a Jay Leno. Sin embargo, apenas ha podido conducir el clásico 3 veces en 8 años, la última vez para un capítulo de Jay Leno's Garage bajo estricta vigilancia del Servicio Secreto, cuyos efectivos no pudieron impedirle al VP quemar llanta.

"...Y entonces el frenó, pero yo estaba mirando a otro lado y claro, le dí con el M1 Abrams." parece decir Colin Powell.
Sin embargo no podrá disfrutarlo de inmediato, ya que las regulaciones del Servicio Secreto estadounidense no le otorgarán permiso al Tio Joe de conducir su propio auto sino hasta 6 meses después de entregar el cargo. Eso no le impedirá comprarse mientras tanto el Corvette que tanto ha anhelado. Ya quisiera Colombia tener políticos tan carismáticos, no ex presidentes paramilitares ni mancos amargados que le peguen a sus guardaespaldas
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