Renault Sandero R.S. 2.0, el hot-hatch latino en Colombia

La división deportiva de Renault incursiona en Latinoamérica con este carro y muchos proyectos en el tintero.  / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).

Por: Juan Sebastián Peñuela Sánchez
En Twitter: @CarJournalist

En el país no han abundado las ediciones especiales de verdad, sino las que dicen llamarse así únicamente por sus calcomanías, radio o llantas, sin que medie ninguna mejora que apunte al mercado de los entusiastas, debido a que el potencial ha sido "ninguneada" por muchos, aduciendo que es un sector de nula rentabilidad. Sin embargo, con las reciente aparición del Renault Sandero R.S 2.0. se amplía un nicho de mercado tan menospreciado como maltratado: el de los hot-hatches. Muchos se han quedado en criticar que es un modelo nacido como Dacia, como si eso lo hiciese menos interesante o de segunda categoría. Pero claro, criticar desde la comodidad de su Ferrari o desde un teclado es muy sencillo.

La firma del rombo en Colombia nos citó al perenne Autodromo de Tocancipá para mostramos el carro que hemos estado esperando, muchos para desearlo, otros para disfrutarlo y algunos para envidiarlo, pero antes, las correspondientes presentaciones y cifras de rigor.

Renault se inició en el automovilismo deportivo en el año de 1902 con la carera París-Viena. En 1973 fueron campeones de rally con Alpine y en 1977 introdujeron el motor turbo a la F1 (y han cosechado 12 títulos en total) mientras que ganaron las 24 Horas de Le Mans el año siguiente. Eso hace que para la marca de Billancourt no sea extraña la competición , más aún gracias a estas fechas:

1969: Renault compra Gordini a su fundador, Amedeé Gordini.

1973: Renault compra Alpine a Jean Rédélé

1976: Fue creado formalmente Renault Sport al reunir Gordini y Alpine en un solo departamento.



Un enunciado que esperamos por mucho tiempo. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Supongo que ya fue bastante de historia por hoy, así que al grano: el Sandero RS es el primer vehículo desarrollado por y para Latinoamérica, ademas de ser el primer Renault Sport fabricado fuera de las fronteras francesas. En pocas palabras, un hatchback con buen rendimiento y precio asequible. En su desarrollo estuvo profundamente involucrada la filial de Brasil, país de origen del nuevo carro.

Es una fuerte apuesta la de Renault en un mundo que cada vez privilegia más las SUV. (incluso, conversando con Jean Calcet, Gerente General de Ventas Globales de Renault Sport, mencionó que en Europa han experimentado con prototipos R.S. de las SUV, pero no sienten que ese deba ser el derrotero de la marca). El Sandero R.S. es, entonces, el primero de las versiones verdaderamente deportivas que se comercializa en el país, y no tiene rival, ya que el miedo a las bajas ventas desalientan a Ford para traer algún auto RS, por ejemplo, mientras que los únicos carros capaces de hacerle frente tiene problemas de precio excesivo, o falta de potencia. Sin embargo 2.894 carros R.S. han encontrado un hogar en América Latina para finales de julio de 2016, lo cual dice que es un mercado con vida y perspectivas de crecer.

A bordo

Hay potencial futuro para Renault Sport en América Latina, pero depende de las ventas, de este carro, dice Jean Calcet. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
No se equivoquen, este Sandero R.S. no es un mero transplante de motor. Es cierto que el bloque motor corresponde al 2.0L de un Duster, pero no pecan de simplistas los franceses al hacer solo eso sin ocuparse del resto, lo cual nos dice que un motor potente es apenas una parte de la ciencia tras un hatchback deportivo: Renault Sport dedicó extensas jornadas de trabajo a lograr una suspensión acorde con la potencia recién adquirida para que este carro no pasará la vergüenza de ser bonito pero inmanejable. Todo el tratamiento que reciben sus hermanos mayores fue recibido por el primer RS latinoamericano.

Adicional a ese tratamiento digno de un superauto, Renault Sport robusteció un poco más al Sandero R.S. para que las carreteras colombianas, mejor conocidas por su mal estado, no destruyan a ese hatchback con músculos.




Su maniobrabilidad es buena. Un carro muy paciente con su conductor. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
En el ya archiconocido asfalto de Tocancipá pudimos hace pruebas de agilidad, como la famosa prueba del Alce, que permite detectar suspensiones deficientes que podrían coadyuvar a volcar un carro en caso de una maniobra intempestiva para esquivar algo en la carretera. Ahí se comportó muy bien, no demostró drama alguno; sus frenos de disco en las 4 ruedas (280 mm de diámetro adelante y 240 mm atrás) con ABS son excelentes, sin indicio alguno de falta de control. Eso debemos agradecerlo a su oportuno y no muy intrusivo control de estabilidad.


No podemos negar que esos rines son muy adecuados, aunque hagan ver pequeños los frenos. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
En la prueba del slalom transmitió mucha confianza este Sandero deportivo: la rigidez de sus suspensión no es insufrible, la dirección electro-hidráulica es mucho más rápida y la diferencia de sensación es muy grande. Incluso cuando hicimos un segundo slalom un poco demasiado rápido, el carro se mostraba renuente al subviraje catastrófico.




En el trazado del autódromo, el chasis demostró gran aplomo y una neutralidad destacable, especialmente cuando tenemos en cuenta que puede ser comprado por gente que tiene demasiada confianza en sus habilidades; este Renault perdona el mal manejo hasta cierto punto, al que sus controles de tracción, estabilidad y ABS, no dejarán que casi nadie llegue. A la hora de las curvas, las sillas hacen maravillosamente su trabajo, con un muy buen soporte lateral, así que uno no necesita acomodarse en el asiento para contrarrestar las fuerzas centrífugas.


Claramente su estética no revoluciona el mundo del diseño, pero tampoco es un auto falto de gracia. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
El timón del Clio R.S. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).

Demuestra ser un carro muy civilizado a pesar de sus pretensiones deportivas: el embrague es extremadamente ligero -aunque eso puede desbocar a más de uno- en su operación y la respuesta del acelerador, aunque es inmediata, no ocasiona explosiones repentinas de potencia; incluso tiene una alarma auditiva en la línea roja del tacómetro para avisar del cambio al piloto que seguramente no querrá distraerse al tratar de leer los instrumentos, que no son fáciles de leer a simple vista.

Nos preocupa que su volante tenga únicamente ajuste en altura pero no en profundidad y que su nivel de acabados y plásticos sea el mismo que podemos encontrar en cualquier Sandero: excesivo y nada impresionante.

Más que un trasplante
La banca trasera es decepcionante en cuanto a la sujeción lateral, que es ninguna en absoluto, así que los pasajeros de atrás tendrán que agarrarse de todas las manijas disponibles cuando acompañan la conducción entusiasta. Únicamente hay 2 apoyacabezas traseros, pero el espaldar de una sola pieza si es abatible.

Democratizar la deportividad automotriz en Colombia es un nuevo objetivo para Renault y por primera vez en muchos años, no es cháchara de mercadeo, porque resultaría que el RS sería un carro con prestaciones deportivas y precio asequible para los que estamos cansados de no poder responderle de manera creíble a los niños ricos y sus autos exóticos. Todo un "matagomelos", incluso más accesible que el Suzuki Swift Sport, que hasta hoy fue el deportivo más amable (aunque cueste unos $70 millones) con el bolsillo colombiano. Me huele a rivalidad enconada.

Para lograr este ambicioso objetivo, en el cual muchos han fallado a la hora de intentarlo, Renault Sport bendijo con unas muy interesantes características al Sandero:
Motor atmosférico 2.0L 16V y 145 HP y 200 Nm de torque gracias a inyectores de mayor presión, y reposicionamiento de la toma de aire y un múltiple de admisión de mayor capacidad. Su relación peso/potencia es de unos deliciosos 8 kg/HP, apenas igualado por el Suzuki Swift Sport. Esa unidad de potencia va acoplada a una caja manual de 6 velocidades para lograr, según la marca, un tiempo de 0 a 100 Km/h en 8.5 segundos y una velocidad máxima de 200 Km/h, la cual nos recuerda al tope que tenía el R5 Turbo de los '80.

El chasis es 26 mm más bajo para bajar a su vez el centro de gravedad, barras de torsión más rígidas (17% más adelante y 64% atrás) y resortes más rígidos (92% adelante y 10% atrás), todo ello para que las maniobras en el Autódromo no permitan el embarazoso rollover de la carrocería y si dejen la mayor adherencia posible. Por supuesto, toda esa potencia conlleva gran responsabilidad, en forma de seguridad activa, porque seguramente no faltará el personaje con más plata que sentido común que quiera sobrepasar sus límites y sea víctima del mordisco que un carro de estos puede dar. Incluso, en una concesión a la comodidad, se incluye un asistente de arranque en pendiente.



Parece un botón más, tan inconspicuo, que casi lo obviamos: el botón R.S. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).

En la consola central, y casi escondido, está el botón R.S., que al pulsarlo, permite cambiar de modos de conducción, con lo cual, si es voluntad del conductor, puede transitar en un modo "Estándar", con todas las ayudas incluidas y cambios de marcha pensados para disminuir el consumo, un modelo "Sport" aumenta la sensibilidad de los pedales, adopta un mapa de inyección ideal para el alto desempeño y aumenta el sonido del exhosto de doble boca. Finalmente, y para subir el volumen a 11, existe el modo "Sport+", que desactiva el control de estabilidad pero deja enganchado el control de tracción con lo cual requiere el mayor cuidado, para obtener lo mejor del carro sin cometer una irresponsabilidad.

La pinta
Renault ofrece únicamente 3 opciones de color para este carro: Rojo Vivo, Blanco Glacial y Gris Estrella, aunque nos extraña mucho que no se ofrezca el Amarillo Sport tan característico de la división deportiva y de su equipo de F1. El ya conocido LG MediaNav con GPS y asistencia de conducción ecológica con todos los juguetes: radio, USB/Bluetooth y volante multifuncional. 


El interior no es muy diferente del Sandero normal, pero esa es la gracia y mantiene los costos bajos. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Por supuesto, el aspecto estético y aerodinámico es importante, así que hay un bómper específico con un inserto aerodinámico que recuerda el alerón delantero de un F1, con las siglas R.S. bajo el rombo y rematado a los lados por un set de luces diurnas LED. No equipa luces exploradoras y sabemos que eso no le va a complacer mucho al consumidor colombiano, así como no le va a gustar mucho la presencia de apenas 2 airbags en un carro de esta alcurnia, mientras que hay carros con mayor cantidad (aunque ese pensamiento es idiota, porque el principal elemento de seguridad está entre el timón y la silla, solo el piloto puede hacer de un auto seguro un desastre o viceversa). 


Lo preferimos en rojo, por favor. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
La parte posterior está coronada por un spoiler funcional, y en los costados hay unos pequeños faldones, mientras que abajo hay un adorno que juzgamos estético, pero que imita los difusores de algunos superautos. Sendas (y seguramente muy imitadas) calcomanías laterales de la bandera a cuadros de Renault Sport completan el conjunto.

Las ruedas equipan rines de aluminio característicos con siglas R.S. enmarcados con llantas Michelin Pilot Sport de medida 205/45 R17. Aunque detectamos una pequeña trampa, porque en la pista los carros estaban usando Continental ContiSport Contact 280, pero esperamos que la diferencia no sea abismal.


Dicen los directivos de Renault que en lugar de una copa monarca le apuestan a consolidar un equipo de fábrica, en este caso, con Autostok Team. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
¿Su competencia? Suzuki Swift Sport, SEAT León FR, FIAT 500 Abarth, Citroën DS3 Turbo, y Alfa Romeo MiTo Quadrifoglio Verde. Grandes rivales todos ellos. Es cierto que en potencia se ve igualado y hasta sobrepasado en ocasiones, pero como dicen por ahí, no se trata de la flecha, sino del indio.

$55'490.000 COP es el precio de este hot-hatch, y si lo pensamos bien, es muy deportivo. Además, Jean Calcet nos dejó entrever que el futuro de Renault Sport en Latinoamérica depende del éxito comercial del Sandero R.S.: Si triunfa, la idea es desarrollar en un futuro más plataformas deportivas para la región, involucrando más niveles de participación, así que el destino de la división deportiva en la región descansa en ese chasis deportivo de hatchback.



Foto: Prensa Renault.

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1 comentarios:

  1. que analisis tan poco objetico y si subjetivo, usar expresiones como "pensamiento idiota, desde el teclado o desde su ferrari", ya nos indican que esta paricalizado y nl es objetivo no hay referncias de tiempos al circuito en ninguno de sus trazados, ni del 0-100, ni del cuarto de milla, las cifras dadas son las estimadas por ficha tecnica a nicel del mar, ni de la distancia de frenado, y para poder hablar de la historia del dacia pues toca hablar de la historia de renault. el motor no es nada potente para ser un 2 litros, de hecho peca de ser apagado, pero ues en esa carroceria liviana debe rendir, y comprararlo con el shift sport si que es injusto siendo ese de 1600 cc, japones y con ucha mas seguridad que el rumano

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