Royal Weekend Vol.1

Vintage, pero, sin pretensiones retro: La R-E Classic 350 lleva muchas décadas sin cambios y manteniendo su encanto.


Por: Nicolás Peñuela
En Twitter: @Filosorapist
Fotos: Valentina Ortíz (@QueenVeertual)


Creo personalmente que no se necesita mucho para probar exitosamente un vehículo, pero qué se yo, nunca había hecho un test ride.



El tema era sencillo: una moto, una carretera y un día para hacer valer toda la inexperiencia. Royal Enfield nos cedió una de sus joyas, una bella Classic 350 Twinspark que me enamoró con su color plata, y con su encanto curtido (los ejemplares de pruebas son, a mi parecer, poseedores de esa belleza rara que dan las cicatrices).

Su exhosto recto y cromado, junto con los largos guardabarros le ayudan a verse como en 1940. Eso si, en muchos casos, sobra el sillín trasero. Aquí, el autor en pruebas de ergonomía.

Como audaz piloto de una 125 c.c., el reto de subirme a una motocicleta con más del doble de capacidad parecía ser algo monstruoso. La sensación se acabó en el mismo instante en que se dió el abordaje. La comodidad de esta belleza 'brit' es una de las características que han traído éxito y han potenciado el voz a voz entre los nuevos riders, entusiastas de emociones al estilo de la posguerra.

No puede ser esta moto lo suficientemente retro sin su calcomanía clásica de Castrol, digna de Goodwood.

Luego de un par de recomendaciones bastante amables del personal del showroom, firmar un par de contratos que -en caso de daño irreparable- condenaban mi alma a los infiernos financieros y la más cordial despedida, decidimos empezar atacando la Avenida 19 hacia el sur, desde la calle 134. Quienes conocen las avenidas bogotanas, saben que los sobresaltos e irregularidades de este tramo son una forma más bien divertida de empezar nuestra prueba.

No es el motor más moderno, pero si usted ama "cacharrear" con el carburador y afinar el motor usted mismo, amará esta R-E de doble bujía.

Es innegable la fluidez con la que el motor monocilíndrico de 346 c.c y doble bujía (de ahí la denominación Twinspark) deja sentir la fuerza que lleva el viaje, aunque la aceleración es un poco lenta, sin llegar a sentirse forzada. En esta versión, la R-E Classic 350 es alimentada por un carburador UCAL, pero si quiere algo más sofisticado, le sugiero optar por la Classic 500, que está equipada con inyección electrónica Keihin. Pero, la verdad, si me gustaría sentir un poco más el empuje de sus 19.8 HP en los arranques. La comodidad se sigue sintiendo, especialmente gracias a la suspensión trasera de doble amortiguador ajustable en 5 posiciones de ajuste en precarga que, sin ser lo más sofisticado -ejem, pretencioso-, da un viaje tranquilo y corre "la milla extra".

El autor, esforzándose para no lucir como Dennis Hopper en "Easy Rider".

Lo que sigue en adelante es lo esperado: Un Domingo / una cámara / un plan sencillo: "Vamo' a La Calera". Hay que resaltar que en dos días se pudo sentir el comportamiento y la usabilidad de la Classic en varias condiciones climáticas y de terreno, con buenos resultados, en general. Empezando por el tráfico capitalino, en donde es apenas normal que los motores se calienten entre la espera y aquellas frustrantes secuencias de acelero-freno-acelero; pasamos a la subida y consiguientes curvas que ponen a prueba tanto la más primitiva pericia, como el nivel de precaución y educación vial, así vayamos en un triciclo Fisher Price.

Aquí podemos apreciar a David "El Mono" Espinosa, aprendiendo a montar una moto, ayudado por el autor, quien ya le quitó las rueditas de apoyo a la R-E.

Superadas las curvas (nada graves, apenas para sentir que la aceleración en subida responde bien debido a las 20.6 libras/pie de torque, que los frenos -delantero de 280 mm con doble pistón y trasero de tambor de 153 mm- son suaves y seguros y que sigue destellando con el sol de mediodía, girando cabezas por toda la vía), ya vemos un camino más despejado, lejos de los trancones y con más espacio para sentir el mini viaje que estamos haciendo. Nos acompaña nuestro colega David, en su Suzuki A.K.A. "Crimson Heist", una máquina de estilo más agresivo, pero con el mismo espíritu "bomber" que le da nombre a su modelo Marauder 250. Ya podemos sentirnos, así sea brevemente, protagonistas de alguno de tantos videos de lifestyle motero que vemos ahora en las redes de los "garajes custom" por todo el internet. Y hay que decir, es bastante tranquilizante, aún con el gutural que produce la Royal bajo mi mando.

Crecen tan rápido... *snif*

Decidimos pues, empezar a buscar un sitio atractivo para un par de fotos. Cabe aclarar que la Sabana de Bogotá toda es atractiva, y sin embargo queríamos la mejor toma posible. Una parte de nuestro plan consistía en ir al Embalse San Rafael, con tan mala fortuna (nosotros no, el país entero) de enterarnos que estaba cerrado por obras en el sitio, aprovechando -y a causa de- los bajos niveles que presentan varias de las represas actualmente.

No es la más cómoda o moderna, pero la R-E Classic 350 es una envidiable moto que hace ver ridículas a las japonesas.

Ya con el sitio principal descartado, nos aventuramos a probar una trocha junto a la carretera. Las primeras impresiones de nuestra (porque fué nuestra por tres días) Classic, apenas si nos advertían de la proporción entre el cuerpo de la máquina, y la capacidad de sus neumáticos de 90/90-19 adelante y 110/90-18 atrás. Así que al bajar la trocha, yo, piloto precario en proceso de curtiembre, logré probar literalmente la trocha. En un tramo de piedras irregulares y arena, la llanta delantera tristemente se rindió, y caí en cámara lenta. Después de la rápida asistencia del compadre, desistimos del intento y subimos de nuevo al preciado asfalto, no sin antes notar que son algo angostos los neumáticos de esta R-E para maniobrar; seguramente varios dueños, notando lo anterior, habrán hecho el paso a cauchos más amplios.

La Segunda Guerra Mundial es revivida hasta en el faro de la R-E, con una capucha estilo "Mindefensa".

No logramos grandes fotos, no hicimos un gran viaje. No somos los mejores reporteros, ni tampoco seremos modelos de Blitz. ¿Qué logramos? Si lo pienso con detenimiento, puedo hacer una lista pequeña:

Las enormes llantas de la Suzuki Marauder que les hizo compañía en este test, hacen ver la necesidad de unos cauchos ligeramente más robustos en la R-E Classic.

- Fotos para Instagram (sentirnos menos Don Nadies por un par de días)
- Un par de fotos decentes de la moto (las próximas estarán mucho mejor)
- Un huevo en mi rodilla (tornasolado, según la cantidad de días que pasan)
- Un regreso con la peor lluvia en semanas.

Muy conveniente la pequeña guantera. Que todo sea metálico transmite una sensación de solidez inexplicable.

Bajar la Circunvalar desde La Calera se siente como hacer La Línea ida y vuelta, con el tremendo aguacero que nos atacó de vuelta. Parar bajo un árbol nos dió el temple necesario para terminar de bajar, y con un emoticón triste :( expreso la forma en que sentí como las ruedas -y no es sólo por joder- hacían sentir cada desnivel, cada reductor de velocidad, y cada relieve de pintura asfáltica. Afortunadamente contamos con muy buenos frenos, una espléndida amortiguación y un motor con bastante personalidad.

"El Mono" Espinosa, demostrando el sello característico de un motociclista: la capacidad de descansar sobre su montura de forma estable y cómoda.

¿Conclusiones? Creo que todas las motocicletas tienen un alma. Son tan humanas como quienes las inventan. Esta no es la excepción. Y con esta, me refiero a esta marca. Royal Enfield se presenta ante mí como una marca noble, no muy agrandada, que quiere enamorar con guiños de encanto cuarentero. Si, puede mejorar varias cosas. Si, los grandes conocedores opinan mucho sobre sus orígenes, que es inglesa, que es india. Para mí es guerrera, y a diferencia de la Marauder que anduvo con nosotros, ésta tiene su temple guerrero camuflado debajo de ese vestido de baile con detallitos cromados. Esperamos probar otra Royal Enfield. Ojalá pronto, porque nos encantó.






Dire Straits - Sultans of Swing

"He can play honky tonk just like anything... Saving it up for Friday night...
With the Sultans, with the Sultans of Swing..."

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