MINI Cooper Cabrio 2016, para aprovechar el sol colombiano

Conoce al nuevo MINI Cabrio, (casi) igual al anterior MINI Cabrio. / Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).

Por: Juan Sebastián Peñuela Sánchez
En Twitter: @CarJournalist

En el comunicado de prensa que recibimos en la presentación del Cooper Cabrio, MINI afirmaba tener el único convertible Premium compacto del mercado colombiano. Eso no es tan cierto, pero si expone una gran verdad: es un segmento increíblemente descuidado, y para cuando la competencia quiera alcanzar a la marca de Oxford, será algo tarde. Si, Alfa Romeo, te estoy mirando a ti y a tu falta de embriones de gallina para crear un MiTo convertible

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Si, existen vehículos como el Volkswagen New Beetle Cabrio, Citroën DS3 Cabrio, el Fiat Abarth 500C e incluso el Mazda MX5 Miata NC, que es compacto, aunque no es un hatchback, pero, por el bien de esta comparación lo podemos compartir. Los problemas son varios: Fiat no ofrece la versión convertible del Abarth 500, lo que solo puede significar otro clavo para su ataúd de la casi irrelevancia en el mercado; Citroën si ofrece su versión convertible del DS3, pero con apenas techos corredizos de lona, que solamente remueven la parte de arriba del techo, pero mantienen los arcos antivuelco longitudinales y parales “B”, como un sunroof con esteroides. Y aunque el Miata puede llegar a ser competencia debido a su precio –debido a los altos precios del Dólar y el Yen- y tamaño relativamente contenido, la calidad de materiales y opciones disponibles no lo hacen estar a la altura del MINI Cooper Cabrio.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Así pues, el convertible germano-británico domina indiscutiblemente, desde las alturas, su nicho de mercado, y no parece haber vehículo que se le acerque para disputar su trono.

Pero bueno, a lo que me ocupa, el bulldog con ruedas.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
La nueva generación del MINI convertible, código F57, suena como a más de lo mismo, pero no puede ser así cuando ya existen variantes de 5 puertas y familiares, no. Un MINI Cabrio es la adición perfecta para no dejar envejecer la gama ni al cliente promedio de la marca. Y es que esa “madurez” ya se viene notando en su showroom, que ya no luce tan… extremo como antaño. Porque, como me decía mi colega Liza Rojas, un MINI ya no es el primer carro para criar a los futuros compradores de BMW, sino “una marca que fabrica el tercer carro de alguien que tiene como vehículo principal un Rolls-Royce”.

Fotos: WheelsAge
Las versiones disponibles en este pequeño convertible se diferencias, principalmente por sus dos motorizaciones: para el Cooper a secas, un tricilíndrico de 1.499 c.c., TwinPower Turbo y 136 HP es lo suficientemente bueno, especialmente cuando produce 220 Nm de torque, aspecto siempre bien valorado en un auto de corte citadino MINI clama que su velocoidad máxima es de 208 Km/h con caja manual de 6 marchas o 206 Km/h con transmisión Steptronic. Ese pequeño motor logra, según la marca, entre 118 y 114 gramos de CO2 por kilómetro, así que cállense, impenitentes abogados ad honorem del transporte público, porque el bus que usan y del que se ufanan supera con creces la cantidad de contaminantes que salen del exhosto de este MINI. Ustedes son los que contaminan, y…

Ahem…

Bien, espero que ignoren eso, que no quiero herir (más) susceptibilidades.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Continuando con la siguiente versión del convertible inglés, la siempre apreciada Cooper S, tal modelo viene equipado con el motor de 4 cilindros, TwinPower Turbo y 1.998 c.c. 192 equinos puede producir ese motor, y todavía más torque: 280 Nm. Con ese ingenio, el Cooper S cabrio puede llegar a 230 Km/h, o 228, con la ya mentada caja Steptronic. Los números de ambos modelos son bastante buenos para unos vehículos que, en su forma más pesada no llega a los 1.400 kilos. Y no debe olvidar tanquear este tipo de vehículos con “Extra” que es la del octanaje menos bajo y ruín, así el motor de su carro durará un poco más. No, la versión John Cooper Works todavía no llega, aunque por supuesto que estará en las vitrinas pronto, cuestión de unos pocos meses. ¿Diesel? Ni hablar, no tanto por la todavía mala calidad del combustible, sino porque iría en contravía del espíritu de la marca, y en Colombia no hay nada tan poco MINI como el diesel, según parece. Paradójicamente, BMW ofrece varios de sus sedanes y SUV con motores diesel al igual que Audi, que los tiene como opción en sus conocidas y codiciadas SUV.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Hay varios aspectos interesantes de este convertible, que lo redimen más allá de su mera existencia como novedad: Lo primero es que pierde de una vez por todas y para siempre ese cronómetro sin sentido que, en la generación pasada, solía indicar la cantidad de tiempo que uno pasaba con la capota abierta. Si alguna vez existió un accesorio más superfluo e inútil, fue ese, símbolo del derroche “porque sí”.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Otro aspecto genial es el sistema MINI Connected XL Journey Mate, que además dela plétora de conexiones usuales de GPS, música y estatus del vehículo, puede monitorear puntos de inicio y fin de la ruta, estaciones de gasolina cercanas, recordatorio y servicio meteorológico. Es, en teoría, como tener a J.A.R.V.I.S. acompañando el paseo. Incluso puede enviar avisos al su smartphone para recordarle cerrar la capota en caso de que las predicciones climáticas indiquen que lloverán hasta perros y gatos.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Y hablando del techo, puede ser usado de dos maneras: como sunroof, o como techo completamente retráctil, dependiendo del gusto o el clima. Eso no es nuevo, pero nadie lo ofrece tampoco, al igual que el baúl Easy Load, que logra una apertura enorme subiendo un poco la capota por atrás para facilitar la entrada y salida de maletas, mercado o hasta un bulldog, si es que se atreve. Head-up Display, LED diurno, cámaras y sensores de reversa completan un paquete que de sobra es el más completo de su nicho.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Si quiere personalizarlo, porque no se le hace lo suficientemente exclusivo y su color Caribbean Aqua no logra distinguirlo del resto de sus amigos en el Country Club, entonces puede optar por el programa MINI Yours para que pueda ocupar su tiempo en cosas tan importantes como escoger 11 asientos diferentes, 15 rines, 14 colores exteriores, 3 carcasas de espejos retrovisores, 8 revestimientos del interior, 3 timones y una enorme cantidad de molduras, así como un techo con lona que imita la Union Jack británica, por si tiene nostalgia de recuperar el otrora imperio más extenso de la historia, uno que no logró evitar la desaparición de su floreciente industria automovilística o su venta a chinos, alemanes, estadounidenses e indios. El “Detroit británico” está desperdigado por Oxford, Luton, Gaydon y Solihull.

Fotos: Sebastián Peñuela (BMC).
Es un muy bonito carro, ese MINI Cooper convertible, tan solo quisiera que tuviese competencia verdaderamente fuerte, porque como el Imperio Británico demostró, los enormes monopolios, y hegemonías, por bellas que sean, no son positivas, a la larga. Pero a nadie voy a engañar, si me sobrasen $121'900.000 para un Cooper cabrio o $140'900.000 para el Cooper S, lo compraría sin dudarlo, porque se que este 2+2 no sólo es potente, y todavía razonablemente compacto, sino con mucho carisma, y esos son los carros que ya no se ven en el mundo, son los que muchos deseamos. Cosas que no sean el típico 3 volúmenes con la aerodinámica de una caja de cereales.
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