Colombia le da la bienvenida al Chevrolet Camaro Six


Fotos: GM Media.
Por: Sebastián Peñuela
En Twitter: @CarJournalist

Nuestro país sufre de un mercado todavía visto como insignificante por muchas marcas, eso lo confirmé el día en que supe que no podía la industria ufanarse de haber vendido las 300.000 unidades de los últimos años porque el EE.UU, Ford vendía allí esa misma cantidad con solo su F-150. Por esa razón es que lo más recientes modelos de la marca que sea llegan tarde. Tan tarde, que para el momento en que es lanzado en Colombia, afuera ya está la siguiente generación circulando.


Fotos: GM Media.
Por eso es tan significativo que Chevrolet haya traído a Colombia y apenas con 6 meses de retraso, -lo que para nosotros los periodistas automotores significa “inmediatamente”- la sexta generación del Camaro, un muscle-car con todos los argumentos para producirle dolores de cabeza a los chicos de Ford, y domar su Mustang. Mientras tanto, en Chrysler Colombia, se conforman con mirar como sus rivales gozan de popularidad sin poder -o querer- hacer nada al respecto con su de por sí muy deseable Challenger. (Yo quiero uno, Chrysler, me ayudan con eso?)

El Camaro Six evolucionó de sexy pony-car, a deportivo redneck y al muscle-car patea-traseros-de-M3-y-Mustangs que logró refinar General Motors.

Fotos: GM Media.
Y ahora, la sexta generación de este buen amigo -esa es la justificación del nombre Camaro, una interpretación de “camarada”- llega a nuestro país no sin antes haber asombrado a los periodistas especializados de todo el mundo, quienes alaban su dieta de choque y maniobrabilidad superior. Incluso, en un Head2Head de la revista estadounidense Motor Trend, el Camaro logra avergonzar al más reciente BMW M4, situación que, de haber sido predicha por Nostradamus, aún hubiese parecido como cómicamente exagerada. ¿No me creen? Mírenlo aquí.

Su diseño exterior se aleja del lenguaje de diseño retrofuturístico de la generación anterior que hizo al Camaro tan famoso y le representó un protagónico en Transformers. Pero tal vez sea algo bueno, porque da a los integrantes de GM Design (que recién se empiezan a recuperar del golpe que significa la jubilación de Ed Welburn, VP Global de Diseño) más campo de acción, y oportunidades de jugar con la aerodinámica, refinada luego de más de 350 horas en el túnel de viento. Porque, aunque tenga el dinero suficiente (en este caso $179'990.000 por la única versión disponible, la SS) siempre agradecerá ir más rápido con menor esfuerzo y gastar un poco menos en gasolina.

Fotos: GM Media.
Si, seguramente muchos de ustedes no aceptarán que el nuevo Camaro salga de su calificativo de muscle car para meterse en el terreno de los deportivos, así que a los que les fascina odiarlos, les tengo malas noticias: Chevrolet logró reducir en 104 Kg. según su Ingeniero Jefe, el peso total debido a que ya no utiliza la plataforma anterior, la Zeta, sobre la cual se construían moles de tamaño completo como el Chevrolet Caprice PPV, Pontiac G8, el Holden Commodore VF (también conocido como Vauxhall VXR8 GTS) y el Holden Ute SS (o Vauxhall Maloo LSA). En su lugar, saludamos a la plataforma Alpha, destinada a vehículos compactos y medianos, como el Cadillac ATS y el CTS de segunda generación. Pero su exitosa dieta no se debe únicamente al cambio de plataforma, sino al extenso uso de aluminio.

Fotos: GM Media.
El resultado es notorio: 58 mm más corto, 20 mm más angosto y 28 mm menos de altura hacen de este carro más fibra que grasa. Aplaudimos a Al Oppenheiser, ingeniero jefe del Camaro: el no sólo buscaba humillar a Ford y Dodge, sino pegar más arriba de su categoría, amenazando a Porsche, BMW, Jaguar y Mercedes-Benz, marcas que solía enfrentar su hermano mayor, el Corvette.

La suspensión del Camaro fue rediseñada dede cero, según Oppenheiser, así que no sólo se beneficia de McPherson en el eje delantero en lugar de Multilink, sino de un diferencial de deslizamiento limitado electrónico y el famoso Electronic Ride Control, que ajusta permanentemente, gracias a fluído electromagnético, la dureza, respuesta y capacidad de absorción de los amortiguadores. Oppenheiser se mostró muy satisfecho de haber podido incluir esta característica -exclusiva de Corvette y Cadillac- en las versiones SS y 1LE, (esa seria la V6) extensamente probadas en las pistas de prueba de GM en Milford, en Willow Springs y en el Virginia International Raceway.

Fotos: GM Media.
Bajo el capó es business as usual: Un V8 LT1, de 6.2 litros, inyección directa, OHC, 16 válvulas y 455 caballos de potencia junto con 617 Newton/metro de torque. Esos números superan en 20 HP a los del Ford Mustang GT 5.0, así que chicos de Dearborn, sugiero que vayan preparando vaselina, porque la aceleración del Chevy es de 0 a 100 en 4 segundos.
Transmisiones manuales de 6 marchas o automáticas Hydra-Matic de 8, están disponibles en EE.UU, pero GM Colmotores solo importa la versión automática, que no tiene nada de malo. ¿Hace falta la caja manual? Supongo que a los puristas nos hará falta, y me gustaría hacer un comparativo para asegurarlo, cosa poco probable, porque es más fácil que me regalen un carro a que eso suceda. Pero claro, el día que llegue el Camaro ZL1 de 6ta generación, no me quejaré por su caja automática de 10 marchas. El V8 del SS llega directamente desde los anaqueles del Corvette, con lo cual podremos esperar una versión ZL1 mucho más maniática, que preocupe a los usuarios de Nissan GT-R, Lamborghini Huracán o ciertos Ferraris.

Fotos: GM Media.
Es una lástima que al país no lleguen los motores LTG Ecotec Turbo de 2.0L y 275 HP (30 HP más que el Mustang EcoBoost...) o el LGX V6 de 335 HP, que eroga 35 HP más que el Mustang V6 y lo hace ver... Lento. A lo mejor es la todavía baja calidad de la gasolina la que aleja a esos motores, o la falta de talleres y técnicos especializados. De hecho, pienso que se deberían ofrecer esos motores en el futuro ya que haría al Camaro más asequible.

Pero no todo es potencia intoxican, bajo peso y suspensión ideal para trazar las curvas. También es importante la comodidad y seguridad. El Chevy Camaro Six cumple con todos los estándares: exóticos frenos Brembo, costosos y pegajosos neumáticos Goodyear Eagle F1 y rines de 20”, que se ven hasta pequeños para un auto de estas características, pero que instalados en otro carro se verían ridículamente enormes.

Fotos: GM Media.
Su interior está rediseñado, aunque el timón desentona bastante y se ve muy anodino, estéticamente hablando no tiene lugar en el resto del armónico diseño. Pero se suma a los instrumentos clásicos una pantalla central con GPS, cronómetro y medidor de fuerzas G, Head-Up Display y características de info-entretenimiento para cuando no se esté humillando a otros deportivos. También hay una pantalla de 8” con ChevyStar MyLink, Apple CarPlay y cargador inalámbrico para smartphone, que seguramente podrán aprovechar los Samsung antes que los iPhone.

En cuanto al tema de la seguridad activa y pasiva, GM incluye 6 airbags, ABS, cámara de reversa con sensores, monitoreo de punto ciego y asistencia por abandono de carril (no aplica en carreteras abandonadas por el gobierno, esas llenas de huecos y que no le pintan unas líneas ni por error) para que el usuario de un Camaro Six sienta que esto es un "drivers car" y un GT.

Video: GM Media.
La actualización del Camaro está muy bien lograda, estética y técnicamente. La planta de GM en Lansing, Michigan, está trabajando a doble turno para fabricarlo debido a la insaciable demanda. Ojalá en Colombia sea así de popular, a pesar de su precio. E un gran heredero del legado que dejaron sus 5 ancestros y lleva el modelo a alturas insospechadas: de "redneck" GT a M4/C63 AMG gringo.
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