#MOTOwn - Ducati Scrambler, o "la Magia del Remake"

No solamente los mostachos y las camisetas ajustadas regresaron de su ático ancestral también las motos tipo Scrambler, como esta, de Ducati.


Por: Nicolás Peñuela 
En Twitter: @filosorapist 

Fotos: Ducati Colombia.

Dirt Track Racing. Carreras sucias y rebosantes de lodo, adrenalina y ruedas agrestes. Las carreras en pista de tierra son un mundo distinto, más cercano a la emoción clásica y herederas de otras modalidades más exóticas de exhibición como el "Wall of Death" o los célebres saltos de distancia. En este contexto hay varios modelos que sobresalen por ser pioneras purasangre, y una de ellas es el objeto de este artículo (y del deseo de muchos), la Ducati Scrambler.

El potente fabricante de Bolonia es hoy conocido por dar a luz máquinas bastante impactantes que en los nichos Street y Sport son ampliamente apetecidas. Pero a finales de los 60 e inicios de los 70, después de haber puesto muy alta la vara en velocidad y rendimiento, quiso dar otro mordisco al mercado e incursionó en los Estados Unidos con una línea para off road. Así, y gracias a la influencia de la Berliner Motor Company, nació la primera línea de Scramblers con motores desde los 250 hasta los 450 c.c., en dos tandas que comprenden desde el año 1962 hasta 1967, y desde 1970 hasta 1976. Rápidamente fueron ganando terreno (literal y figurativamente) entre los entusiastas de las carreras en el lodo y que con visible gusto lidiaban la gravilla y los espacios más agrestes del paisaje estadounidense.

Tuvimos la fortuna en MOTOWN, de probarla nosotros mismos, con la falta de experiencia que nos caracteriza, y resultamos en una tarde bastante singular donde vimos, andamos y sentimos el poder, el estilo y el gran plan de mercadeo que trae esta chica del pasado.

Fotos: Ducati Colombia.

El concepto Post-Heritage describe el proceso de tomar la línea de diseño y marca del modelo original y darle generosos "upgrades" tecnológicos (tal como podemos notar con Triumph, Kawasaki, Norton, Indian y ahora Ducati), y un nuevo nivel de potencia: su motorcito de 803 c.c. lo dice casi todo, y nos deja callados. A simple vista se ve tímido entre las gruesas barras del chasis, y al accionar el encendido su sonido no es el gutural que los amantes del "vintage" esperan. Sin embargo, su ronroneo advierte.

Fotos: Ducati Colombia.

Una posición de manejo cómoda, con todo y la simplificación de sus partes, contrasta un poco con el aspecto un poco débil del timón, que al piloto novato (como su humilde servidor) le puede generar un pequeño porcentaje de inseguridad al maniobrar, que al paso del kilometraje no será problema. La aceleración es sorprendente, pero de nuevo, no es algo desconocido en una Ducati. Su desempeño y torque en la pista de gravilla a la cual nos enfrentamos fué el mejor aliado y al mismo tiempo el mejor test de agallas para nuestra vasta experiencia en un motor de 125 c.c. (Esta es la parte donde usted, maquinista de alto cilindraje se ríe de mí, y yo me río con usted).


Ya en frío (el motor), y después de varios juegos de carnaval con hamburguesas y el sol (caliente) del norte bogotano, vimos en detalle algunas características para resaltar de la Scrambler. Empezando por las cuatro variaciones que presenta la marca:

La Icon;
Fotos: Ducati Colombia

... Urban Enduro;
Fotos: Ducati Colombia.
Por supuesto, la Classic...

...y la Full Throttle
Fotos: Ducati Colombia.


Cuyas diferencias radican en detalles de diseño y destinos de uso. Sobresalen la Urban Enduro por su look mucho más alto y preparado para las trochas locales, con un guardabarros delantero que funciona como la primera línea de defensa de este tanque de guerra, de aspecto militar, que en un panorama como el de Sabrinsky, se sentiría muy a gusto. Por otro lado, la Full Throttle, de lo que queremos resaltar el timón, único en los cuatro modelos que trae un diseño más bajo, robusto y al mejor estilo flat tracker, y nos hace soñar con llevarla al Hipódromo de los Andes y comer polvo (no nos engañemos, en estas lides todos comemos polvo así ganemos).



Todas estas "chicas malas" comparten lo esencial, empezando por los gruesos diseños de chasis que caracterizan a esta marca. Diseños tubulares no tan intrincados que le dan una fuerte presencia frente a cualquiera de sus rivales. Una moderna suspensión monoshock, sistemas de iluminación led, un tablero LCD muy completo con aspecto clásico, los mejores frenos Brembo monobloque de 4 pistones y paneles intercambiables para sus tanques de 13,5 L con diseño de lágrima. Adicional a esto, y en palabras de Les Luthiers, "Caramba, caramba", tenemos una toma USB bajo el asiento y detalles gráficos de fina coquetería que nos recuerdan el poder Ducati en cada rincón del "motorino". Tal parece que la casa boloñesa nos dice con este estreno: "Bienvenido a tu Scrambler, en donde puedes seguir tarareando tonadas de Hank Williams, Johnny Cash y Merle Haggard mientras vas en una nube con corazón de fuego y llena de las ventajas de la modernidad".




George Baker - Little Green Bag


"Out of sight in the night out of sight in the day,

Lookin' back on the track gonna do it my way."


En esta segunda década del siglo XXI donde están en auge nuevamente los looks de corte clásico todos acuden en masa a enjevecer sus peinados y sus motocicletas, las marcas no son indiferentes a tan arrasadoras tendencias: ya vimos cómo Kawasaki presentó la W800 y cómo Triumph ha dado muestra de perseverancia manteniendo su Bonneville y su Scrambler (que no le envidia casi nada a su tocaya) hasta el día de hoy. Ducati se suma a la pandilla, rescatando este modelo y trayéndolo a la actualidad competitiva sin perder de vista la esencia de su estilo. Como ellos mismos la describen, "es mucho más que una moto, es un mundo de diversión, de libertad y de expresión propia."
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