Contacto: Peugeot 2008 - El león familiar

Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Por: Sebastián Peñuela
En Twitter: @CarJournalist

Peugeot es una marca que esta en plena reinvención, luego de un anterior lenguaje de diseño que fue decepcionante –excepto por el RCZ- y un enfoque que simplemente arruinó unas plataformas con potencial. Afortunadamente todo eso ha quedado atrás, y PSA se ha dado cuenta de que tiene que recuperar en encanto que hizo famoso a Peugeot como la marca francesa divertida.



Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Uno de los primeros que se benefició con el rediseño fue el pequeño 208, que ha probado ser un hit mundial de ventas. Por eso se desarrolló una versión familiar llamada 2008, que ya tiene pedigrí de competición, pues es el modelo que escogió Peugeot para regresar al Rally Dakar.
Aprovechando la popularidad del 2008, Peugeot (representado por PracoDidacol) me llamó: les interesaba que conociera el carro. Así pues, fui al concesionario de la 127 con 7ma para iniciar mis 48 horas con ese auto familiar francés. Confieso que estaba algo prevenido, pues ya había conducido Peugeots de la época decadente y estaban bien lejos de robustas y veloces máquinas como 205, 306, 405, 106 y 504.

¿Luces diurnas en LED? ¡Si señor! / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

La opinión me cambió nomas al verlo y supe que no había que llorar sobre la leche derramada: el diseño típicamente francés, -con detalles muy finos y estilizados por doquier- pero sin excesos ni parrillas exageradas ya era buena señal; parecía tener en común con el 208 solamente las luces frontales y traseras, la parrilla, aunque cromada, no era excesiva y las líneas estaban bien integradas: esto quiere decir que no parecía un 208 alargado a las malas y con baúl puesto a ultima hora, sino como un ejercicio de diseño diferente. Es de tamaño generoso, pero no es una SUV, es más un crossover para esas familias que juzgan excesiva una camioneta y saben que tienen más clase que eso.

Ese i-Cockpit es una maravilla, aunque requiere pulir ciertos detalles, es, al menos, innovadora. / Foto: Peugeot Presse.

Su interior, con el mismo tablero e instrumentos del 208 representa una ventaja y una desventaja: la primera es que se ve genial y no hay que desviar mucho la atención del camino para ver los instrumentos, gracias en parte a su volante de diámetro pequeño; la mala es que sigue siendo difícil de leer, llegando a ser más útil el velocímetro digital de la pantalla multifunción en medio del tacómetro y el velocímetro. Casi todos los controles están a la mano y son intuitivos, por ejemplo, la compuerta de la caja de cambios hacía difícil errar un cambio y el aire acondicionado tenía pocos botones, aunque para usarlo se requería bajar la cabeza y fijarse bien en los botones: eso último lo aconsejo para cuando se está en un semáforo.

Los espejos tiene direcciones LED y se pliegan al activar el inmovilizador. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Una agradable sorpresa constituye su pantalla táctil de 7 pulgadas, que controla radio, GPS (que bien, o no estaba disponible o no se podía enganchara un satélite correctamente, así que lo dejé de lado) y otras funciones de iluminación y ambiente del carro. Eso sí, al conectar un iPhone a su puerto USB, se conecta de forma automática, sin prerequisitos idiotas. Por eso amo las cosas que son "Plug & Play". He estado muy en contra del uso indiscriminado del plástico duro en los autos modernos, pero con el 2008 no tengo queja alguna en ese aspecto: los plásticos que usa son acolchados o texturizados con buen gusto, por lo que no se siente como un carro barato.

Atrás también tiene un set decente de iluminación, aunque el techo de cristal lo hace irrelevante. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Me encantó, eso sí, la gran visibilidad que este carro francés ostenta: no solo hay enormes ventanas y un sensor de reversa incorporado, sino que su panorámico va hasta muy arriba. Incluso tiene techo de cristal, para que los usuarios de bus vean como se puede viajar de cómodo en este 2008, y lo cierra una pantalla tenue y traslúcida con solo oprimir un botón, que casi no encuentro, al lado del extraño freno de mano, que claramente está pensado para ser una ayuda de parqueo y no como método de derrape.

Nada que ver aquí, señores, sigan su curso... / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Bajo su capó está el motor de 4 cilindros y 1.598 c.c. que produce unos muy saludables 120 HP y 160 Newton/metro de torque, eso basta para mover con ganas esta carrocería de 1.140 kilos con todo y pasajeros; además, cumple con la normativa Euro V, una de las mas exigentes. La ficha técnica del Peugeot 2008 dice que hay dos versiones, que se distinguen más que todo por la transmisión que lleva potencia a las ruedas delanteras: la edición Active tiene una caja manual de 5 marchas de la que no puedo opinar, pues la unidad de pruebas que me dieron era la Allure, con una caja automática de... ¡4 marchas! 

En pleno siglo XXI y ¿todavía hay cajas "autotrágicas" -así le voy a llamar a esta- con tan pocos engranajes? Pero lo peor de esta caja no es su motor Tiptronic, que demora en al menos, un segundo el cambio, eso ya es costumbre. No, lo peor es cómo está de mal relacionada y de que manera el motor parece un 1.1L gracias a la lentísima acción de su convertidor de torque: Cada vez que quería arrancar desde 0 Km/h, soltaba el freno, apretaba con vigor y hasta el fondo el acelerador y... nada pasaba. Por 1.5 segundos se siente parecido a cuando uno abre un regalo de navidad y espera que esa caja traiga la XBOX One, pero la alegría no dura porque hay un Family comprado en San Victorino.

Un gran porto denota fácil acceso al baúl de este gordito. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Pero eso, con todo y la exageración, es lo único malo de esa caja autotrágica. Seguramente la manual podrá aprovechar todo el potencial del motor, que tiene bastante y es mucho más silencioso que sus antecesores. Lo positivo de esa transmisión de 4 marchas? Su suavidad, porque es como la seda, y cuando está el el rango óptimo, no deja perder el impulso. Los frenos con sistema ABS están a la orden del día y frenan sin dramas al carro, por ese lado, Peugeot hizo su trabajo de manera muy competente y no tengo más que agregar, a excepción de que al antibloqueo lo acompañan los distribuidores de la fuerza de frenado, control de estabilidad y sistema antiderrape, solo por nombrar los más relevantes.

Espacio es lo que se consigue al bajar las bancas traseras. / Foto: Peugeot Presse.

Como venía diciendo, este es un carro netamente familiar y se nota: las sillas traseras son lo suficientemente cómodas para querer estar sentado un buen rato (2 adultos y un infante no se quejarían) y cerca hay un tomacorriente de 12V por si la tablet de algún niño se queda sin arrestos a mitad de camino. Ya se pueden imaginar lo malo que sería eso. Los espaldares se pueden abatir 60/40 y al bajarlos todos, queda un piso de carga absolutamente plano, así que esos viajes al Homecenter por unos guardaescobas y tubos o un mercado pantagruélico no serán problema. Pero si hace falta un sistema de apertura remota, en caso de que uno llegue con tantos paquetes que ni abrir pueda.

Su consumo es un poco alto, pero creo que se debe al gran peso y a mi pie derecho de plomo: apenas logré 32.93 Km/galón, pero seguramente un pie más... concienzudo, podrá lograr mejor desempeño.

No tuve muchas oportunidades de llenar el baúl para aprovecharlo, pero claramente noté que no es un espacio nimio. Su despeje al suelo hace que pasar los policías acostados sea casi un placer, sin miedo a estar golpeando el chasis monocasco.

Juro que estaba escuchando Iron Maiden... que Peugeot no lo sepa identificar es problema de ellos. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Lo que no me gustó: su configuración Bluetooth parecía estar no disponible, por lo que no pude probar la compatibilidad con mi teléfono, aunque en defensa del pequeño gran Peugeot, no tuve mucho tiempo para experimentar, de pronto era más difícil de lo que parecía.
Tampoco me gustó la ubicación de los controles para la velocidad de crucero: lo tapa un brazo del timón, y siempre he tenido miedo de que mi instinto me traicione y termine girando el volante para ver los comandos mientras voy andando, con desastrosos resultados.

Si tiene finca en terreno destapado, este carro le ahorrará muchos problemas, y en ciudades tan suave como parece. / Foto: Peugeot Presse.

El Peugeot 2008 no da mucho material para darle palo, de hecho, tiene una pesada tarea sobre sus hombros, la de convencer a los colombianos que la marca francesa ahora si tiene vehículos que valen la pena. En este caso, la línea 208 se completa, ya tienen el GTi, el hatchback y ahora este familiar que si se aprovecha bien, dará mucho que hablar.

Share on Google Plus

About Sebastián Peñuela

    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario