Test Drive: Suzuki Ciaz GL

De India con amor. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

Suzuki es una firma que tiene claro su fin: crear vehículos accesibles, sencillos y con el mejor desempeño posible. Prueba de ello son modelos como el Swift. En sus diferentes variedades es un vehículo sin mayores pretensiones, libre de los pecados que cometen sus compatriotas, es algo así como la marca "entry level" del mercado japonés.

Por: Juan Sebastián Peñuela Sánchez
En Twitter: @CarJournalist


Un diseño sobrio y balanceado, aunque lejos de ser revolucionario. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

Aunque en el país pululan los autos pequeños y las SUV, hay un segmento invisibilizado por muchos, es el que me gusta llamar de los "sedanes medianos de acceso". Este segmento es algo limitado, pero interesante ya que lo ocupan máquinas como el Chevrolet Cobalt, Renault Logan, Peugeot 301 y el nuevo Suzuki Ciaz GL, objeto de este análisis.


Estos detalles conquistan a los ocupantes de las sillas traseras. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

El Ciaz fue creado en conjunción con el fabricante indio Maruti, con el que Suzuki tiene una fuerte relación, ya que le ha permitido conquistar el mercado del subcontinente, pasando casi por encima de Tata, Hindustan y Mahindra, creando vehículos que se mantienen fieles a la filosofía japonesa de los años 90: carros nada costosos y lo mejor equipados posible.

Pero basta de elucubraciones, paso al Ciaz rápidamente y lo primero que llama la atención es su diseño exterior, que es bastante agraciado y familiar, ya que no hace más que darle continuidad al lenguaje de diseño que su hermano mayor, el Kizashi, transmite tan bien. Sus parabrisas muy inclinado y frontal afilado daban una muestra del gran atributo del Ciaz: su coeficiente aerodinámico, que se sitúa en apenas 0.29. Esto en castizo quiere decir que corta el aire muy fácil, es tan aerodinámico, que no requiere de muchos atributos bajo el capó.


El torque no delata el pequeño tamaño de su motor... Parece un 1.8L. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

Y aún así, los tiene, ya que Suzuki decidió darle a esta berlina el mismo motor 1.4L (realmente son 1.373 cc, pero todos escogen ignorarlo) K14B que equipa el Swift, lo que significa 96 HP disponibles, que gracias su sistema VVT, van acompañados de 130 Nm de torque a 4.000 RPM. Ese número parece chico, pero se emplea sin mucho esfuerzo en las calles bogotanas, donde su caja de cambios manual de 5 velocidades le da la soltura necesaria para moverse en el tráfico. Desde las 1.500 RPM su motor hace un trabajo convincente, aunque para los sobrepasos y en carretera lo mejor es mantener la aguja del tacómetro entre 2.000 y 4.000 RPM, en parte porque el motor se siente más cómodo en ese rango de revoluciones.


Maruti-Suzuki hacía carros pequeños, pero este les quedó muy bien. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

De cualquier forma, hay que tener en cuenta que es un motor pequeño moviendo una enorme berlina de 4.4 metros de largo y 1.73 de ancho, o dicho de otro modo, la relación de potencia del Suzuki Ciaz es de 10.52 kilos/HP. En ciclo mixto alcanzamos 16.8  Km/Litro, es decir 63.5 kilómetros por galón, y eso que yo tengo un pie de plomo en estos casos; a su gran autonomía ayuda el tanque de combustible de 11.36 galones, que no es pequeñito.

Claro, gracias a que la tecnología de materiales y construcción ha avanzado tanto, esa berlina (que no sedán, por méritos de su capacidad) solamente lleva la báscula hasta 1010 kilos, y eso que se trata de la versión manual, la automática pesa apenas 10 kilos más. Semejante ventaja hace que sea un vehículo ágil a la hora de maniobrarlo con su dirección asistida eléctricamente y suspensión independiente tipo McPherson adelante y de barra de torsión atrás -cómoda, pero sencilla, típica de autos para países en vías de desarrollo-, que le quita dramas a la hora de frenar. El sistema ABS del Ciaz, gracias a su bajo peso, sólo se activa en verdaderos frenados de emergencia, esos que provienen de la desesperación. Otro de los atributos increíbles es su silencioso habitáculo, que deja pasar muy poco del ruido del motor; sólo hay un murmullo que se asemeja más a un tricilíndrico. Todavía estoy en el dilema de si esa sensación es positiva o negativa.


Instrumentos fáciles de leer y usar. Suzuki demuestra que si se puede hacer un carro honesto. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

El interior es plástico, pero de buena calidad y bien ajustado. A pesar de usar caminos destapados y las calles bogotanas -más parecidas a Berlín después de la II Guerra Mundial- no hubo quejas de la suspensión ni ruidos que delataran piezas mal ajustadas gracias, en gran parte a sus 160 mm de despeje al piso. Cuenta con varios huecos (particularmente útil el apoyabrazos delantero central, que tiene un compartimiento debajo) para botellas de agua y pendejaditas como llaves, celulares y monedas, o sea el menaje diario de cualquier colombiano promedio. Esta versión que probamos, la GL (que dicho sea de paso, está en $42'990.000), tiene asientos de tela, que son absurdamente cómodos, así no tengan un gran soporte lateral y lumbar -no es que lo necesiten, no hablamos de un carro de alto rendimiento- y su volante multifunción tiene los botones necesarios para el radio y son fáciles de usar. También hay controles en la consola central para que el pasajero sea el DJ. Atrás también hay apoyabrazos central con portavasos, lo que le da más perfil ejecutivo que familiar.


Lo necesario y nada más. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

Aunque tiene bloqueo central y mandos en la llave, dicho bloqueo no es automático, lo que significa que es uno mismo el que debe activar o desactivar los seguros centralizados. Afortunadamente el baúl se abre fácilmente para dar acceso a los 492 litros de capacidad dignos de pantagruélicos mercados en Alkosto o Corabastos. También cuenta con un tomacorriente de 12V en la consola central (ya casi nadie incluye encendedores de cigarrillos como guiño antitabaco) y entradas de USB y AUX para el radio.


Comparte con el Swift su motor y el timón / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

En el campo de la seguridad nos satisface bastante, ya que equipa de serie airbag para conductor y pasajero, además del ya mencionado ABS y la distribución electrónica de frenado. Lo único que nos inquieta es que el Ciaz no tiene control de tracción y que todavía no hay pruebas de choque que al provenir de la India, podría tener resultados similares al Swift, es decir, no muy buenos, pero hay que darle el beneficio de la duda a Suzuki en ese sentido.

Como nota aparte, sospechamos que el Ciaz que Derco tan amablemente nos prestó, hacía parte del Departamento de Ingeniería y fue utilizado para las pruebas de ruta y  antes de traer el carro al mercado. ¿Por qué la sospecha? Porque no tenía insignias más allá de la frontal y era la versión básica, además de pasar en un anodino color blanco. Al menos las importadoras se toman el trabajo de revisar si sus vehículos son ideales para nuestra geografía.


Si tiene copas, rines de acero y le faltan las exploradoras, es la versión GL. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

En líneas generales el Suzuki Ciaz me gustó mucho y pude llevar a mis 4 amigos cómodamente con todo y sus maletas llenas de cascos y uniformes de karting sin penar por el consumo de combustible o mi ritmo en el tráfico bogotano. Está bien diseñado y es sobrio, a pesar de sus obsoletas copas plásticas en sus ruedas, el sello inefable de que no alcanzó la plata para comprar la versión GLX, que se sitúa entre $47'990.000 y $51'990.000.
Lo único que necesita Derco -su importador autorizado para Colombia- es una gran estrategia de mercadeo para el Ciaz, ya que odiaría ver cómo una berlina de este tamaño y prestaciones se desperdicia en el olvido de los consumidores, que compran SUV inútiles en lugar de estos sedanes.
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1 comentarios:

  1. Excelente vehículo en la relación peso potencia teniendo en cuenta q es motor 1,4 es un vehículo ágil y divertido de conducir, es muy económico en combustible viaje de Barranquilla a Bogotá y se consumió 140.000 y me quedo 1/4 de tanque y de regreso Bogotá a Barranquilla se consumió 140.000 y le quedo un poco más de 1/2 tanque. Lo recomiendo Suzuki ciaz

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