Test Drive: Mitsubishi Mirage 1.2L

Chiquitín, pero interesante, así es es Mirage. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).
Una de las más recientes adiciones al catálogo de Mitsubishi es un city car que con el impulso adecuado puede darle a Motorysa el impulso de popularidad que necesita.



Por: Juan Sebastián Peñuela
En Twitter: @CarJournalist

El mercado de los city cars, aunque incipiente, no puede ser ignorado por las marcas. Es el segmento que mas jalona el mercado debido a los todavía altos costos de esa agua de panela que Ecopetrol tiene el descaro de llamar gasolina corriente y también al alto costo de vida en el país, lo que nos obliga a muchos a tener carros pequeños y ultraeficientes.

Pero no estamos acá para flagelarnos por la imposibilidad de tener máquinas como el Lancer Evo, o los muscle cars estadounidenses, los he reunido aquí porque fui a evaluar la más reciente adición de Mitsubishi a su catálogo en Colombia.

Luce como una nube: aerodinámico y cómodo. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).


De la fábrica de Mitsubishi en Laem Chebang, Tailandia que nos entrega camionetas como la Sportero y la LS 200 llega este pequeño automóvil pensado para las ciudades apretadas como las colombianas. Se trata del Mirage, un modelo práctico con sentido ecológico. Este vehículo apunta a las filas conformadas por el Kia Picanto, el Hyundai i10 y el Chevrolet Spark -aunque sus dimensiones son mucho más generosas- gracias a sus pequeños pero poderosos atributos: bajo su capó vive un motor tricilíndrico 3A92 MIVEC de doble eje de levas y 12 válvulas que produce 79 HP y 106 Newton/metros de torque. Esto puede parecer poco, pero hay que recordar que solo debe propulsar 845 kilogramos por medio de sus ruedas delanteras, así que no agotará muy rápido su tanque de combustible, que se llena con 9.2 galones. Al ser ligero es capaz de una aceleración que no delata su pequeño propulsor, ni siquiera cuando tiene su cupo de 5 pasajeros completo.


Rines de 15" y unos muy capaces frenos de disco delanteros lo hacen lucir medianamente audaz. Las llantas de perfil bajo solo le otorgan agresividad sin bajar la calidad del viaje. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).

La mejor parte de este city car de Mitsubishi es que entregó una impresionante cifra en tráfico mixto. Según su computador de abordo, alcanzamos un promedio de 4.9 litros de combustible por cada 100 km, lo que nos da la friolera de 77.2 Kilómetros/Galón. Esto, claro, se alcanza con un pie derecho gentil y jugando a mantener el testigo ECO iluminado. Para algunos, esto puede llegar a ser divertido. Obvio no falta el aguafiestas que decide exprimir, con su pie de plomo,hasta la última gota de potencia del pequeño motor, pensando que estaría mas a gusto en una máquina de coser. Ni siquiera ahí decepciona, subiendo su consumo hasta apenas 9 litros/100 km o en castizo: 41.5 Km/Galón

Hay dos opciones de transmisión para el Mirage, cosa bastante inusual en un carro de este segmento subcompacto. Así pues, una tradicional caja manual de 5 marchas y recorridos cortos esta disponible; su embrague es muy ligero, ideal para el extenuante tráfico citadino, aunque la compuerta es un poco difícil para engranar la tercera marcha y la reversa requiere un segundo adicional de concentración. Su otra caja es una CVT INVECS III (transmisión variable continua) Siendo honestos, son muy pocas quejas para su parte mecánica. De manera también inusual en el segmento de los subcompactos en el país, incluye bolsas de aire para conductor y pasajero, además de sistema de frenos ABS con distribución electrónica de frenado y luces antinieblas delanteras.


Los instrumentos son apenas los necesarios, pero muy fáciles de leer. Echamos de menos unos controles de radio en el volante. Eso sí, podría tener un precio más cómodo. / Fotos Enrique Mathieu (BMC).

Su interior, aunque abundante en el uso de plástico, está diseñado de manera sobria y honesta: no hay elementos innecesarios y los controles están a mano. El tablero puede resultar algo familiar para aquellos que tuvieron un Mazda 2, ya que los testigos son muy similares, así como la configuración de tacómetro y velocímetro. Las mayores concesiones al lujo son 3 portavasos y elevavidrios eléctricos en las 4 ventanas. Nos agrada mucho su radio integrado en la consola central, que le imprime un aire de estilo al Mirage. Su sistema de aire acondicionado es sencillo de usar, tan honesto como el resto del carro y proporciona el enfriamiento justo sin exagerar, aunque algunos podrían calificarlo de falto de músculos, sabemos que es ideal para las necesidades bogotanas. Los usuarios más agradecidos, tendrán en el corazón a Mitsubishi por incluir un cable USB para conectar una memoria con canciones o su dispositivo favorito, así funcione con una manzana mordida o un robot. Y si quiere fumar, pues se compró el carro que no era porque aquí no hay encendedor, solo una toma de 12V convenientemente oculta en la consola central con una tapa, en caso de que no falte la persona con dedos creativos.

Su diseño tal vez no sea el más vistoso, viéndolo bien, tiene muy pocos ángulos rectos, debido a que fue pensado con un fin particular: ayudar al pequeño Mitsubishi a deslizarse fácilmente por el aire, y es que su enfoque es ecológico. Hay un testigo luminoso en el tablero que le indica al conductor cuando su conducción es "verde" y ahorradora de combustible, el truco es ser gentil con el acelerador, hacer cambios algo temprano y mantener una velocidad constante. Es más fácil y divertido de lo que parece.


No parece, pero la ventanilla trasera otorga buena visibilidad, aunque muchos querrán unos sensores de reversa. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).
Su carrocería hatchback de 5 puertas le asegura utilidad, aunque en ese pequeño baúl de 235 litros pocas cosas cabrán, además de un mercado pequeño para dos personas, debido a que su llanta de repuesto roba bastante espacio. Pero no hay sino que bajar los asientos traseros para que ese espacio aumente a más de 1.330 litros, fácilmente accesibles desde su portón trasero con enorme manija. En el apartado de la suspensión, un sistema McPherson adelante y eje rígido atrás aseguran una maniobrabilidad más que adecuada para este ligero auto citadino con dirección asistida eléctricamente.

La habitabilidad es óptima, sus puertas ligeras y fáciles de abrir -el colmo si no- por lo cual 4 pasajeros grandes hallarán al Mirage lo suficientemente cómodo. Mitsubishi tuvo la gran gentileza de equipar este vehículo con bloqueo central activable desde la llave, cosa que muchos clientes verán con buenos ojos; incluso equipa ruedas de 15 pulgadas y spoiler trasero, lo que le imprime cierto aire dinámico.



Mirage en inglés es un galicismo que se refiere al espejismo, pero este carro nada tiene de apariencias. / Fotos: Enrique Mathieu (BMC).


La conducción es uno de los aspectos más agradables del Mirage: aunque es un carro destinado a todo lo práctico y económico, tiene cierta rigidez en la suspensión que le da mejor respuesta cuando se conduce de manera mas bien entusiasta. Su aislamiento es bastante notorio, ya que un motor tan naturalmente desbalanceado como los tricilíndricos, producen ruido y vibración bastante notorias, pero en la cabina nada de eso se transmite, solo un zumbido gentil que no corresponde con la realidad, pero que deja actuar a su equipo de sonido, que es bastante fácil de usar: nadie se va a enredar en sus controles con botones grandes y claros. La verdad es que con la honestidad de este carro, no es difícil llegar a tomarle cariño: es como un pequeño panda o un gato casero gordo y regalón. No me extraña que haya existido una versión "Hello Kitty" y que haya gozado de gran acogida en Japón.

En suma, Motorysa logró traer al país un vehículo sencillo, agraciado y con argumentos de sobra para pelear el cada vez más disputado mercado de subcompactos. Si es promocionado de manera agresiva puede lograr capitalizar lo que puede ser su próximo hit de ventas.
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1 comentarios:

  1. Es un excelente carro. Yo lo tengo y puedo decir que es supereconomico. Sin embargo, queda uno algo preocupado de ver que la version que traen a Colombia parece anterior a la que ofrecen por ejemplo en mexico, donde los espejos traen indicador de giro, el panel del aire acindicionado es mas moderno e incluso traen comandos en el timon. No se queda uno como con la sensacion de que a Colombia nos traen versiones viejas...

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