Test Drive: BMW X1 Diesel 1.8 sDrive

Nuestra X1 de pruebas en una locación eminentemente bogotana. / Fotos: BMW PressClub.

Nota del Director: -Si notan que las fotos son del portafolio de prensa de BMW, es nuestra culpa, ya que perdimos la memoria donde estaban las fotos que habíamos tomado, ya echamos a los responsables-.

Por: Sebastián Peñuela

Que quede bien claro.

Yo no soy hombre de SUV, SAV, o ninguna de esas generalmente glorificadas mini camionetas. Mi opinión se ha mantenido en la incongruencia e inutilidad de ciertas plataformas: ¿Para que tener un SUV cuando se obtiene lo mismo al elegir una station wagon o estanciera?



Práctica si es, al menos para su tamaño. Aquí aparece nuestro equipo de pruebas al borde de la Laguna de Tota. / Fotos: BMW PressClub.

Esa ha ido mi mentalidad durante bastante tiempo, casi desde que nacieron (y se expandieron) las famosas SUV, porque a fin de cuentas ¿Para qué tener un auto que parezca todoterreno, gaste cómo todoterreno, pero que se comporte cómo auto?
Con eso en mente, los amigos de BMW Autogermana me plantearon el reto de conducir su X1 diesel por unos días, a ver si lograban un cambio en mi opinión. Acepté pues el reto y fui a encontrarme con la cacareada X1. Lo primero que encontré es que es voluminoso, pero en su justa medida. Para un carro que mide 4.4 metros de largo y 1.7 de ancho no se ve tan enorme. A eso ayuda su altura de 1.5 metros.

Nuestro modelo de pruebas era idéntico, excepto que decía 1.8d. / Fotos: BMW PressClub.

Su diseño dejó bien atrás las influencias de Chris Bangle, gracias al cielo, y presenta un frente con capó bulboso que lo hace ver más musculoso. este lenguaje se repite en la parte trasera donde la compuerta parece ser más grande de lo que es. los costados por otro lado, son de un perfil discreto, cosa que últimamente es de agradecer en un auto de este segmento.
No es 4x4 -al menos la versión probada- y no necesita serlo, ya que está basada en la plataforma monocasco del Serie 1, un auto eminentemente urbano.

Al sentarse en el asiento delantero, se hace evidente la ya tradicional disposición de los instrumentos enfocados exclusivamente en la silla del conductor, aunque se siente ligeramente apretado. Aquí BMW no corre riesgos innecesarios. La ergonomía es adecuada y los asientos son cómodos. Con agrado noté que los comandos iDrive por fin son fáciles de usar, logrando no matarme en el proceso de operarlo. Esto contribuyó el delicioso hecho de tener la pantalla mutifunción LCD a la altura del cuadro de instrumentos, lo que logra pocos niveles de distracción.  Punto positivo.

La tecnología TwinPower Turbo logra que la X1 sea vivaz, incluso para un diesel y no hace casi ruido. / Fotos: BMW PressClub.

Despertar su motor Turbo Diesel TwinPower de 1.995 c.c., produce una descarga ligera de adrenalina y es que un motor de estos de 4 cilindros de pelo en pecho, con tanta personalidad como para ablandar una placa de granito en el proceso. Masculino pero discreto, despliega sus 143 HP y 320 N/m de torque, sin mucho escándalo. Al seleccionar Drive en su caja automática de 6 velocidades logra incluso una pequeña patada, en caso de que el incauto usuario no se haya dado cuenta de su selección.

La aceleración es firme y potente. Y es ahí cuando alabo los avances que BMW logra en sus motores Diesel con sus dos turnos en uno, que combinan la practicidad de las aspas de geometría variable, con el poder que otorgarían dos turbos, porque con tanta potencia disponible ¿quién va a querer luego la discreción y alto consumo de la gasolina? Le toma casi 10 segundos en llegar a los 100 Km/h desde cero, pero no necesita vencer a nadie. Ya mucho mérito recibe cuando debe arrastrar sus 1.570 kg. a velocidades vertiginosas para la ciudad.

Nuestra unidad de prueba no tenía madera, ni GPS, ni esa combinación de colores, pero de resto es idéntica a la de la foto. / Fotos: BMW PressClub.

Llevar 4 persona más no representó ningún problema y de nuevo entra su motor, que pareciera de mayor capacidad y potencia, pues con el cupo lleno y algunas cosas en el maletero, no había gran diferencia en la conducción. Y hablando de ello, la función ECO PRO, que trataba por todos los medios de hacer mejor uso de la energía por medio del embrague y el diferencial aportó bastante a la economía de consumo, aunque nunca pude leer los dichosos consejos de conducción eficiente que poseía. En ese sentido ConnectedDrive no fue muy colaborador, ya que aun descargando la aplicación y dedicándole tiempo para sincronizar, no tenía completa integración de redes sociales y demás comodidades actuales. Me acuso de impaciente, pero este tipo de tecnologías deben ser breves y sencillas, no todo lo contrario.

Gracias a su chasis de auto se conduce cómo tal y sus ruedas de 17 pulgadas dejaban el perfil suficiente para acometer los obstáculos del camino sin temor, cosa que no se puede decir de muchos usuarios que les instalan rines de 18 o 19 pulgadas, en dónde la llanta está apenas pintada.
la conducción es típica de la marca bávara, es decir, suave, sin quejas y de firmeza excepcional. Aquí no tiene la X1 nada que envidiarle a sus hermanos de plataforma.

Esa cola no puede negar sus orígenes bávaros. La enorme apertura del baúl la hace muy accesible. / Fotos: BMW PressClub.

Tiene una interesante función Stop/Start que se activa al frenar completamente, encendiendo rápidamente el motor tan pronto se levanta el pie del freno. Cuesta un poco el acostumbrarse, pero después llega a ser divertido y el ahorro en ACPM siempre es de agradecer. Aunque debido a su carácter algo enviciador, puede distraer.

No todo es felicidad, ya que debido a su alta sección trasera y pequeña ventana se hace necesaria la adopción en serie, de una cámara de reversa; aunque esto no es culpa de la X1, sino de los diseñadores de autos, que en muy pocos modelos dejan espacio para ver que hay detrás.

Casi no podemos lograr esta toma, ambientada en lo que evidentemente es la bien pavimentada y absolutamente pacífica Autopista Norte. / Fotos BMW PressClub.

Aun cuando sabía que lo que conducía era a todas luces un Serie 1 un poco más grande, no pude evitar hallarles la razón a quienes la han comprado (excepto a quienes la equipan con xDrive AWD, porque... ¿Para qué? Mejor compren una X5, más alta y con razonables capacidades off-road) ya que ofrece algo más de espacio que el de un Serie 1.

Lamento decirle a los amigos de Autogermana-BMW que no logran cambiarme: Sigo sin ser hombre de SUV/SAV, y no compraría un X1, pero si quedo gratamente complacido con la calidad de vehículo que logra ser. No decepciona en deportividad, capacidad de carga y solidez.
Si usted es de los que busca una cómoda, veloz y práctica station wagon sin querer tener una y su idea de off-road es una carretera destapada y pasto, la BMW X1 es su vehículo.
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