Cuando Manuela conoció a Ginetta


Estas dos damas se entendieron a la perfección, según parece. / Fotos: Manuela Vásquez.

Aprovechamos el gran desempeño de la automovilista colombiana que más pasiones e hinchada atrae, la antioqueña Manuela Vásquez, para pedirle que nos escribiera, con sus propias palabras, un test-drive de su auto, el Ginetta G50. Más que un test drive es una carta de amor, y luego de una mínima edición, aquí les dejamos el testimonio del cariño que un auto despierta en una dama.


Las otras damas de la Ginetta Cup. / Fotos: Manuela Vásquez.

Era finales de Marzo... Llovía en la mayoría del territorio Italiano, y por supuesto también en el Circuito de Misano a eso de las 7 am que entrábamos allí.

Por fin llegaba el día de mi “cita” con Ginetta G50! No lo voy a negar, sentía nervios y estaba ansiosa pues solo la había visto en fotos, algunos vídeos. Mi mente la visualizaba cuando me hablaban de “ella”. Me hablaban de un corazón Ford V6 de 3.5 litros, de su agilidad en las curvas, que contaba con 340 caballos de potencia, de su caja secuencial de 6 velocidades y que empujaba desde las ruedas traseras. ¡¡Vaya descripción!!

Bailando y charlando, perdón, girando en pista. / Fotos: Manuela Vásquez.

Caminé hacia el box… ¡Mi corazón latía como nunca! Y cuando entre y la vi por primera vez: ¡Waoooo, ella brillaba! La vi de espaldas… Unas curvas casi perfectas, proporcionadas y aerodinámicas. Llevaba puesto un alerón en fibra de carbono, que la hacía lucir todavía más atlética. 2 exhostos cromados en la parte central trasera que mostraban su poder sin siquiera estar encendida, pues el pedazo de bómper que se atrevía a estar muy cerca de ellos, ya había resultado quemado… ¡¡Agresiva ella!! Seguí caminando para verla cara a cara y ¡Vaya sorpresa! Era mas hermosa de lo que me habían contado. Una cara expresiva, definida por su siempre atlética y aerodinámica apariencia. Ya quería “hablarle”, pero debía esperar…

¡Que cola! / Fotos: Manuela Vásquez.

Fue hasta las 9:30am cuando le dije por primera vez hola… Entre en “ella”… Me explicaron cómo debía “hablarle”, comunicarme con ella. Y comenzamos nuestra cita bajo la lluvia. Yo aceleré y ¡Waoooo! Ella si que tenia carácter; sentí de inmediato como me respondía moviendo sus caderas y sus zapatos de lluvia de lado a lado en el pavimento… un poco indomable al inicio, pero esto me encantó de inmediato; cuando logramos coordinar nuestra charla, sentí su voz, un acento fino y afinado, con la cual se expresaba tan bien que era muy fácil comprender cuando debía continuar Hablando (acelerando), cuando debía cambiar el “tema” (marcha) o cuando debía de “callarme” (frenar). Rápidamente hubo química entre nosotras dos y comenzamos poco a poco a ser mas rápidas juntas. A enseñarle la una a la otra de sus limites y capacidades. ¡Fueron 45 minutos de disfrute absoluto! Conversamos, bailamos y hasta un par de trompos nos dimos.

Esta es la máquina de Manuela. La que muchos ya quisieran poder conocer y maniobrar.

Vaya cita con Ginetta G50! … Una chica que luego de salir con ella tan solo una vez, te enamora. Una inglesa con corazón estadounidense. Ella, amigable, comunicativa, inteligentemente rápida, ágil, potentísima y sin dejar lo mas hermoso de la tracción trasera con un corazón indomable.
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