Shoot to Thrill: Audi R8 Spyder en Miami (Parte I)

Pocos autos deportivos tienen tanta elegancia sumada a adictivas dosis de potencia y velocidad. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).
Por: Sebastián Peñuela

Me especializo en carros, los amo, aprecio sus formas, colores, desempeño y soluciones, incluso sufro cuando el Gobierno Distrital o Nacional de turno atentan contra sus intereses y los de sus dueños. Sin embargo, no había tenido el placer inusitado de disfrutar un auto de calidad y desepeño superior. No había podido dejarme llevar por el instinto básico que despierta en los automovilistas un superauto con todas las de la ley. Así que viajé a la colorida ciudad de Miami, en el estado de la Florida, EE.UU., para gozar de ese placer y convertir a Bogotá Motor City en el primer medio colombiano especializado en conocer y probar el Audi R8 Spyder V10 quattro.


La cola es ligeramente más ancha para estabilizar el conjunto de motor-transmisión, cómo se espera de un auto con 525 HP. Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Una tarde cualquiera, en la fría Bogotá, luego de presenciar los cambios que Audi había procurado para su A6, me senté con mis colegas de otros medios especializados a departir un desayuno, cuando, por algo que muchos calificarían de pura suerte, me hice acreedor a la oportunidad única de conocer un carro que desde su lanzamiento había tomado al mundo por asalto: el afamado Audi R8.

Este modelo de la casa de los 4 aros nació en 2007 y tomó por sorpresas a todos los fabricantes de autos deportivos gracias a su diseño, desempeño y facilidad de uso. Ahí había nacido un superauto que no era tortuoso de conducir, ni espectacularmente costoso de mantener. Uno que no se caía a pedazos y que no se sentía a gusto sino en una pista de carreras.


Aunque esta unidad no los equipaba, Audi si ofrece discos de freno en material carbonocerámico. No es que los necesitara, de todas formas. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).


Su construcción en la planta alemana de Nekarsulm (antiguo hogar de NSU, la firma alemana que le mostró al mundo el motor Wankel) es exclusiva, tanto, como los clientes a los que llega este vehículo: 100 artesanos escogidos por sus altísimos estándares de trabajo y experiencia participan en la elaboración del R8 en todas sus versiones. Ellos se encargan de manufacturar por completo el SpaceFrame en aluminio, su lujoso interior, el ensable de la carrocería y el "matrimionio", palabra con la que se denomina la unión del tren motríz con la carrocería durante las 14 estaciones de trabajo. Así, sale un R8 hecho a mano cada 72 horas.

En la actualidad el R8 goza de dos carrocerías para el gusto de sus admiradores: una cupé convencional, que los más afiebrados vieron debutar en la película "Iron Man" y la versión que conduje, el convertible denominado Spyder. Solo hay que verlo para enamorarse, y es que su diseño es exquisito, al punto que me pregunto por qué Audi se demoró tanto para mostrarle al mundo esas líneas tan sensuales.

Estos anuncios delimitan una de las calles más transitadas de Miami Beach: Ocean Drive. Un hermoso lugar en dónde parquear es casi una imposibilidad. / Foto: Sebastian Peñuela (BMC).


Los nervios y la expectativa no me dejaron pegar el ojo durante el vuelo Bogotá-Miami, y ni siquiera la demora de hora y media en Inmigración del aeropuerto estadounidense logró empañar mi buen humor. No era para menos: Iba a conducir por todo Miami este R8 Spyder para descubrir por qué, más allá de su estética, este carro cambió la forma en la que percibimos a Audi y reescribió el libro de los superautos deportivos.

Y es que al llegar al estacionamiento de Volkswagen Latin America, en dónde estaba parqueado el carro, no pude hacer menos que mirar con admiración este gran triunfo de la ingeniería y el diseño. Esto debido a que el aluminio requiere un proceso de soldadura muy preciso para asegurar la rigidez estructural mientras no interfiera con su diseño, que, con su cabina adelantada, motor central, parrilla y parte trasera, hace un homenaje a sus antecesores, los Tipo C de Auto Union.

Sus emblemas son discretos, ya que el diseño per se lo hace inconfundible y único. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).


Luego de instalarme cómodamente en el hotel, a menos de una cuadra de las oficinas de VW-Audi, Carlos Múnera, relacionista público de Audi en Miami, fue quien con su amable desenfado me invitó a abrir la puerta y por fin, aventurarme en el interior del auto. No se desmarca del ambiente usual en un Audi, funcionalidad, diseño minimalista y algo que podríamos definir como "lujo deportivo-corporativo". Asientos de cuero tipo cubo que se me hicieron tremendamente cómodos, acentos decorativos en fibra de carbono lacada, un muy completo sistema multimedia MMI con GPS (porque de lo contrario todavía estaría perdido allí) y un cuadro de instrumentos extremadamente fácil de leer, cosa ideal si se quiere evitar una fatal distracción a más de 100 millas por hora.

Con la capota de lona guardada, el R8 Spyder acentúa sus elegantes líneas y permite disfrutar de un clima tropical con estilo. / Foto: Sebastián Peñuela (BMC).

Lo que siguió fue una historia de amor de dos días, un hombre y la máquina en una conjunción que pocas veces se logra y teniendo como telon de fondo la ciudad más popular y alegre de los Estados Unidos. Esperen muy pronto (en el transcurso del día, de hecho) la segunda parte, pensada así para no aburrir a los lectores con un texto tan largo y por qué no, para mantenerlos cautivos ante las ruedas de este sorprendente Audi R8.
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