El 'Nürburgring' francés

La F1 visitó Charade en 4 ocasiones
Foto: Kerion Fennelly
























Sir Jackie Stewart, Campeón del Mundo de Fórmula Uno en 1969, '71 y '73, denominó al Nürburgring Nordschleife como el 'Infierno Verde' después de su victoria en 1968. "Nunca tuve tanto miedo en un auto de carreras", dijo el piloto escocés en su momento, y no se quedó corto en la descripción... las 173 curvas del trazado completo de 28 Km (Sectores Norte y Sur) componen -para muchos- el circuito más intimidante y demandante tanto física como mentalmente en la historia del automovilismo deportivo. Sin embargo, los franceses se precian de tener en su territorio una pista más veloz y exigente que el Nürburgring. Se trata del Circuito Charade (también denominado Louis Rosier o Clermont-Ferrand).

Ubicado en la región de Auvernia, en el corazón de Francia, el trazado fue construido en los alrededores de una zona de volcanes cerca de Clermont-Ferrand, casa de la llantera Michelin y del piloto Patrick Depailler, quien corrió 95 Grandes Premios de Fórmula Uno y ganó dos (Mónaco 1978 y España 1979). El circuito original, finalizado en 1958, tenía una extensión de ocho kilómetros, constaba de 48 curvas y fue descrito por varios pilotos como más retorcido y rápido que el propio 'Infierno verde'. No es para menos, su variedad de curvas con distintas elevaciones e inclinaciones hacen de esta pista algo muy especial. Stirling Moss declaró que "No he conocido circuito más bello que Charade".
Para el piloto belga Olivier Gendebien, cuatro veces ganador de las 24 Horas de LeMans (1958, 1960-62) al escoger una pista, en los extremos pondría a Spa Francorchamps por la velocidad y al Nürburgring por sus curvas, en medio de estos trazados estaría el de Charade. Esta mezcla cautivó a miles de pilotos y fue la pesadilla de otros tantos. Este escenario recibió los Grandes Premios del Campeonato Mundial de Motociclismo desde 1959 hasta 1967, a la Fórmula 3, la Fórmula 2 y competencias regionales como la Fórmula Renault y la Copa Nacional Renault Gordini. En 1966, el circuito apareció en la película Grand Prix del cineasta norteamericano John Frankenheimer, la cual retrataba el mundo de la Fórmula Uno a través de las historias de cuatro pilotos, en una versión ficticia de dicha temporada.


El mini Nürburgring y la Fórmula 1
Poster de la película Grand Prix de 1966
El circuito Charade fue sede del Gran Premio de Francia de Fórmula Uno en cuatro oportunidades. La primera carrera de la máxima categoría se disputó el 27 de junio de 1965 y fue ganada por Jim Clark a bordo de un Lotus 25, seguido por Jackie Stewart con el BRM (British Racing Motors) y John Surtees con la Ferrari después de 40 vueltas. Los motores de la F1 no volverían a sentirse en esta pista hasta 1969. Por esa época el circuito no escapaba a las críticas, principalmente por la seguridad, pues debido a su ubicación en una región montañosa no era posible ampliar las zonas de escape y el trazado se llenaba constantemente de piedras, que desinflaban los neumáticos de los monoplazas, aunque nunca generó grandes accidentes.

En ese segundo GP de Francia disputado en Charade el piloto alemán Jochen Rindt, único campeón póstumo de la F1, (eso lo contaremos en otra entrada) y otros corredores dijeron sentir mareos durante la competencia que duró 38 vueltas y fue ganada por Jackie Stewart a bordo de un Ford del equipo Matra. El podio lo completaron Jean Pierre Beltoise (Matra) y Jacky Ickx (Brabham). Por esta razón algunos competidores decidieron usar cascos de cara abierta, pero el remedio resultó peor que la enfermedad.

Al año siguiente, Jochen Rindt sería víctima de una piedra que golpeó su cara, aún así se las arregló para llevarse la victoria con el Lotus Ford por delante de Chris Amon y Jack Brabham. Las piedras que se encontraban a lo largo de todo el trazado y que salían despedidas hacia los pilotos y autos, así como los frecuentes pinchazos, fueron algunas de las razones por las cuales el Gran Premio francés se disputó en Paul Ricard en la temporada 1971. La Fórmula Uno correría por última vez en Charade en el '72.  La prueba ganada por Jackie Stewart marcó el final de la carrera deportiva de Helmut Marko después de que una piedra lanzada por el Lotus del brasileño Emerson Fittipaldi golpeará uno de sus ojos.

El récord de vuelta en el Circuito Clermont-Ferrand quedó en manos de Chris Amon quien a los mandos de un Matra estableció un tiempo de 2m53.4s con un promedio de velocidad de 166,75 km/h en 1972.

Los años siguientes
Desde 1973 hasta 1988 Charade fue escenario de competencias locales como el Desafío Europeo de Fórmula Renault de ese año, en el que ganó Patrick Tambay, recordado por ser el sustituto del fallecido Gilles Villenueve en el GP de Bélgica de 1982 con Ferrari. Otros eventos que se corrieron allí en esa temporada fueron la Copa de Fórmula 3 y los 300 Km de Auvernia que contó con la participación de 35 pilotos representando a 7 marcas. Al año siguiente se celebrarían las 24 Horas de Charade. Igualmente Charade fue la sede del Gran Premio de Francia del Mundial de Motociclismo desde 1972 hasta 1974. El Trofeo de Auvernia y otras carreras de autos turismos y fórmulas continuaron disputándose en esta pista, eso sí, sin escapar a la tragedia y las complicaciones ya que en 1980 murieron 3 comisarios y en 1984 se dio una huelga de pilotos. El circuito original de 8 Km se utilizaría por última vez el 18 de septiembre de 1988.

Vista satelital del Circuito Charade

Actualidad
El avance tecnológico vertiginoso de los autos de Fórmula Uno hicieron que la infraestructura y ubicación geográfica de trazados únicos como Charade y el 'viejo' Nürburgring los hicieran poco viables para recibir a la máxima categoría, que jamás volvió con sus millones. Sin la F1, el circuito se las ingenió para mantenerse vigente hasta 1988 recibiendo categorías nacionales, no obstante al igual que su hermana mayor en Alemania, la pista de Clermont-Ferrand está en riesgo de cerrar sus puertas, al menos para el uso automovilístico.
A pesar de la falta de promoción y una administración interesada más en otros negocios que en el automovilismo deportivo (al igual que en el Nürburgring), la pista sigue activa gracias a una escuela de pilotaje, actividades de Off-Road y la visita de aficionados que pagan para recorrer una versión reducida del trazado de 3,9 Km que consta de 18 curvas. Pero los problemas del escenario van más allá...Algunos habitantes de la zona cercana al autodromo se quejaron por el ruido, pues sobrepasaba los 55dB permitidos por la legislación francesa, además de los problemas económicos.
Tour Auto 2008
Foto: Gilbert Voisin

Para enfrentar esta situación nació una asociación denominada 'Agissons pour Charade' (www.pour-charade.fr). Un grupo de entusiastas por la velocidad, quienes además reconocen el valor de este trazado como patrimonio histórico de Francia buscan proponer estrategias para mantener vivo el circuito abriéndolo a más público y mejorando su infraestructura, tal como lo hace 'Save the Ring' en Alemania. Sin embargo, hay mucha política involucrada y la lucha por salvar esta joya incrustada en las montañas del centro de Francia, y que un día fue llamado el circuito más bello del mundo, parece que va para largo.








Con información: www.charade.fr

www.pour-charade.fr
www.classicandperformancecar.com/
Fotos: Kieron Fennelly
Gilbert Voisin
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