El Clásico de la Semana: Bogotá Motor City y su Top 10 de (casi) clásicos

 
El primer garaje de colección de muchos niños (y hombres).
Foto: Archivo


Todos tenemos un garaje platónico desde niños, en el que nos regodeamos de poseer los más interesantes autos que en la vida hayamos visto, tocado, y deseado. La mujer de sus sueños (o su esposa, ya entrados en gastos si no tiene otra) en el asiento del pasajero sonriéndole mientras circulan en algún tramo de autopista con trazos épicos. Incluso, si se quiere, ciertos vehíclos causan problemas en la entrepierna de muchos y otros sólo se conformarán con ser lo suficientemente afortunados para que el carro de sus sueños los atropelle y morir en una epítome de testosterona y endorfinas.

En la edición digital del diario ingles Daily Mail, encontramos a un hombre que hace lo que muchos envidiamos, tener autos lujosos, estilo y ser pagado por divertirse con los autos (no, no es Jeremy Clarkson, pero casi). A Chris Evans, nadie le pidió emitir la lista, se limitó a publicarla. Nosotros, por nuestra parte le adularemos con una imitación de su lista. Si a algún experto le desagrada algún vehículo, o toda la lista... Pues que me coneste con otra igual o añada comentarios a su gusto (toda resistencia es inútil, claro está).

Primer Lugar: Renault 5 Turbo (1980-86)

 
Foto: Renault Press

Éste pequeño hatchback puso a la marca francesa en el mapa cuando de rendimiento y maniobrabilidad se tratara. Sus mayores éxitos los consiguió en el famoso y tempranamente desaparecido Grupo B del campeonato mundial de rallyes. Con su mecánica en la parte trasera, el motor 1,397 c.c. de la versión Alpine, (fue imposible injertarle una mayor planta de poder) con un enorme turbo Cléon le dejaba 178 HP en sus versiones más conservadoras, pudiendo alcanzar los 400 HP en las enormes ruedas traseras. Todo un cohete de bolsillo que allanaría el camino para muchos otros.

Segundo Lugar: Peugeot 404 Coupé Pininfarina (1962-69)

 
Foto: Wikipedia Commons

La marca del león antaño se distanciaba de sus coterráneos por el gran gusto que a sus creaciones imprimía. el 404 cupé no fue la excepción, siendo uno de los más hermosos autos que hayan salido de la colaboracón entre Francia e Italia (siendo igualado únicamente por el 406 Coupé). su mecánica, pertenecía a la venerable familia del 404, un cuatro cilindros de 1,610 c.c. disponible con carburador Solex o inyección mecánica Kugelfischer, con potencias de 72 a 85 HP que llevaban esta escultura en acero (éste auto sí se merece esta denominación, a diferencia de los SsangYong de mal gusto que se encuentran en nuestras calles y cuya publicidad osa en llamarlos así) hasta los 160 Km/h, perfectos para un paseo con clase. Hasta dónde llega nuestro conocimiento, en Bogotá existe un ejemplar, color azul rey, hermosamente conservado. Para los poco conformistas, existe una versión cabriolé, mucho más rara pero con toda la elegancia.

Tercer Lugar: Renault 12 Gordini (1970-75)

 
Foto: Archivo

Puede que nos juzguen mal, pero no es casualidad tener a tantos franceses en el Top 3 de nuestra lista, ya que (sin contar Estados Unidos) han ejercido una buena influencia en la historia de las econocajas que ahora pululan en el mundo (incluso allá, sí, en Estados Unidos). Amedeé Gordini, el mago modificador de renaults, volvía a repetir su receta para el éxito, luego del R8 Gordini, en el 12, un auto para la clase media diseñado en Billiancourt para la familia. La firma gala produjo dicho modelo con una motorización en aluminio del R16 TS, de 1,565 c.c. de capacidad y dos carburadores Weber de doble cuerpo, eje de levas reforzado, caja de 5 velocidades, frenos de discos en los dos ejes y suspensión modificada. 123 HP movían este lobo con piel de oveja hasta los 185 Km/h. Aún así, era fácil de distinguir por su estampa azul con franjas blancas, ausenca de parachoques y sonido característico. Muy subestimado por coleccionistas y conocedores, además fue una buena plataforma para rallies. Vale la pena tener uno y conservarlo.

Cuarto Lugar: Lancia Thema 8.32 (1986-1991)

 
Foto: Archivo

Para el lujo, los italianos, y para excesos, también. Antes de retirase herida del mercado inglés, Lancia probó suerte con el Thema, un auto diseñado por Giorgetto Giugiaro, con chasis de acero galvaizado y motor V6 3,0, que lo hacía una berlina de lujo muy superior a los de sus contemporáneos. No contentos con ello, Lancia ofeció el Thema 8.32 (8 cilindros, 32 válvulas, de ahí su denominación), que encastraba, naturalmente, un V8 Ferrari de 2,927 c.c.(el motor del 308, fabricado por Ducati) que enviaba a las ruedas delanteras la friolera de 212 HP para lograr la velocidad tope de 240 Km/h. Lo anterior bajo un paquete de lujo y distincón nunca visto: sillas de Poltrona Frau (así cómo en éste), alerón trasero escamoteable eléctricamente, climatizador automático, diagnóstico de motor a bordo, asientos calefactables y espejos retráctiles electricamente, entre otros deales que lo hicieron muy exclusivo para su tiempo. Lamentablemente la imágen de Lancia estaba tan golpeada que sólo 3537 autos encontraron dueño.


Quinto Lugar: Alfa Romeo 75  (1985-1992)



Foto: Alfa Romeo Press

La marca de Arese está bastante abajo en ésta lista, lo cual no significa nada, ya que éste elenco no está jerarquizado, así que veamos a este Alfa, el último desarrollado por la marca antes de ser propiedad de Fiat. Se le llamó 75 con motivo del aniversario de la marca en ese entonces: 75 años. Éste sedán reemplazaba al Giulietta y tuvo tantos motores cómo versiones (incluso llegó a EE.UU. dónde lo bautizaron Milano), desde 4 cilindros 1,6 Twin Spark, hasta V6 3,0L en versión gasolina y 4 cilindros turbodiésel de 2 y 2,4 litros. Su estampa, diseñada por el Centro Stile Alfa Romeo, es inconfundible, adoptando las formas rectas y anguladas de la época, otorgándole así, un nuevo aire a la marca, tan necesario, antes de rendirse ante Fiat. Sus versiones más extremas eran la 2,5i Quadrifoglio Verde, de 156 HP, el 3,0 V6 América -Quattrovalvole- con inyección Bosch L-Jetronic y el Turbo Evoluzione, de homologación para el Grupo A, con un motor de 1,762 c.c.. Uno de los últimos purasangres lombardos escenciales en un parqueadero digno.

Sexto Lugar: Dodge Challenger R/T (1970)

Foto: Chrysler Media

Este vehículo estadounidense, mosntruoso y brutal, fue el contendor máximo de los Pony Cars en los setenta. Nacido para complicarles la vida a Mustangs, AMX y Camaros por igual, montaba el famoso V8 Hemi de 7,0 litros y 425 HP, cuya matríz se utiliza hoy en día en los dragsters de la NHRA. con estilo aplanado y de líneas fluídas, el Chalenger estuvo disponible con transmisiones TorqueFlite automática de 3 velocidades o una caja manual Hurst de 4. Existieron variantes de lujo (SE), de homologación para carreras TransAm (T/A) y la que nos ocupa: Road and Track (R/T) y su variedad de motores fue enorme: desde un 6 cilindros Slant Six de 3,7L y 145 HP hasta la Hemi de esta versión, pasando por el V8 5,6 Six Pack y el V8 Magnum 7,2L. Se hizo notablemente famoso por ser el otro protagonista de la película Vanishing Point, en dónde un hombre recorre a toda prisa y aparentemente sin rumbo, las careteras gringas, desafiando a la policía en el proceso. El auto con mayor aspecto de bigote-músculo-y-pelo-en-pecho disponible para la colección.


Séptimo Lugar: Lamborghini Miura P400 Jota (1970)

Foto: Supercars.net

De la fábrica en Sant' Agata Bolognese, salieron diversas versiones del Miura que deleitarán al mundo mientras estén "vivas". Sin embarg, hubo un toro de lidia más violento en esa ganadería: el Miura P400 Jota. Nació cómo desarrollo del Apéndice J en el reglamento de carreras de la FIA y fue construído lentamente por Bob Wallace, el piloto de pruebas de Lamborghini en esa época, aún cuando Ferrucio Lamborghini mantuvo su política de no entrar en la competición. Wallace utilizó el chasis #5084 para crear este auto de pruebas extremo. Fue vendido luego a un millonario milanés, que terminaría estrellándolo en abril de 1971 mientras conducía en el circuito callejero de la ciudad italiana de Brescia. El muy imbecil enterró este ultrararo ejemplar al no poder entregarlo al que sería su nuevo dueño. Su motor V12 Bizarrini de 3,929 c.c. producía 440 HP gracias a sus cuatro carburadores Weber de triple cuerpo. Todo esto en un paquete de 880 kilos para una velocidad máxima de ¡297 Km/h! Impresionante en sus tiempos.

Octavo Lugar: Volkswagen Typ 14 Karmann Ghia (1955-1960)

 
Foto: Volkswagen Media Services

La popular marca alemana demostró en sus inicios la enorme versatilidad que acompañaba a la plataforma del Escarabajo. En 1955 saló al mercado alemán para satisfacer los gustos de los chicos de la segnda posguera, aquellos que sólo querían expermentar el acelerado crecimiento de Europa y buscaban satisfacer sus ansias de estilo y deportividad con éste hermoso vehículo. Cómo su nombre lo indica, VW comisionó a Carrozzería Ghia para el diseño compatible con el chasis y motor del Typ1 (Beetle), que fue subcontratado por los italianos a Karmann para su construcción en Alemania y Brasil. Un buen ejemplo de la colaboración italogermana sin tener que invadir media Europa. Como es de suponer, el Karmann Ghia utlizó los mismos motores bóxer de cuatro clindros de 1,2 a 1,6 litros del Escarabajo y también se fabricó en versión convertible. Hoy en día es un áuto clásico, codiciado por muchos. En Bogotá hay bastantes, en su mayoría brasileños, pero hay que pagar un buen precio por uno de ellos.

Noveno Lugar: Citroën SM (1970-75)


 
Foto: Archivo

¿Qué pasaría si los franceses y los italianos se reunisen en un cuarto cerrado para ingeniar un automóvil? Muy seguamente el resultado no habría sido nada diferente a éste Citroën, el venerado SM (Sports Maserati). La casa francesa era, en esa época, la accionista mayoritaria de la firma boloñesa, así que a finales de los años sesenta, suscribieron un acuerdo en el cual Maserati proveería el motor, el lujo y la ingeniería, mientras que la casa francesa aporaría el chasís y el diseño. Así nació este cupé, muy valorado por los colecconistas y aún así, poco conocido. Su chasís esaba montado sobre la famosa suspensión hidroneumática francesa, y su diseño incluía frenosde disco en las cuatro redas, dirección autocentrante, elevavidrios eléctricos y tapicería en cuero además de faros que pivotaban con la dirección, asegurando la mayor iluminación posible. La crisis del petróleo que arrodilló a Estados Unidos en 1973, afectó las ventas y proyección de este vehículo y su sediento motor V6 a 90º, que podía entregar 180 CV y lanzar el SM hasta los 220 Km/h sin dejar de ser un turismo reposado y exclusivo.

Décimo Lugar: Mini Cooper ERA Turbo (1989)

 
Foto: Archivo

El Mini original ya es de todos un conocido y querido, al punto de disparar su popularidad mas allá de ese buque de carga en el que BMW lo convirtió. Aún cuando la versión germana ofrezca mucho poder en su versión "S", existió algo más extremo en el envase que todos adoran. Existió una compañía llamada E.R.A. (Engineering Research and Application Ltd.) que se limitó a insatalar en el vano, un potente y nervioso motor de MG Metro Turbo, un A-Series 1300 que entregaba 94 HP a las ruedas delanteras. Así dejaban intacta la garantía de fábrica de Austin Rover. Sin embargo, accesorios específicos (ruedas de 13", kit aerodinámico, interior lujoso y sllas de mayor agarre lateral) y distintivos le fueron aplicados a la carrocería, haciendolo un clásico instantáneo. Luego de ser objeto de extensas pruebas de alta velocidad en el Circuito Castele Combre, estuvo listo para su venta. 99 autos fueron fabricados para el mercado del Reino Unido, mientras que Japón se quedó con 337 unidades destinada exclusivamente a su mercado. hasta el famoso Sultán de Brunei es dueño de un ejemplar. Ese sí fue el Mini más extremo fabricado, y es muy capaz de dejar a un MINI Cooper S desconcertado, y al conductor, pidiendo a su mamá.
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