El costo del lujo



El Bugatti Veyron es un hermoso auto, en verdad, es una escultura móvil a velocidades vertiginosas, y redefine el significado de lujo y exclusividad (aunque ya nos estemos aburriendo de no ver otro modelo nuevo o propuestas más... terrenales), es el sueño mojado de más de un adolescente y de muchos adultos con una chequera morbosamente gorda. Sin embargo, semejante privilegio tiene su costo, una vez que lo tienes en tu garaje, cómo pudieron comprobar los chicos de la revista británica Autocar.
El martirio inicia cuando llega el momento según el cual, el manual del usuario recomienda hacer los cambios de llantas, es decir, cada 4000 kilómetros. Un juego de las demasiado exclusivas gomas Michelin Pilot Sport 2, con un compuesto de caucho único para el Veyron cuestan la bobadita de ¡$75'806.450! Con semejante dinero te puedes comprar un auto más que decente en Bogotá. además, cada 10.000 km. hay que incluír el cambo de ruedas (llantas y rines), que pueden dejarte alrededor de $98.250.000 más pobre.

Cómo si fuera poco el dinero invertido, hay que sumar el mantenimiento de rutina, que cuesta alrededor de unos $39'300.000. Qué tal se dñara un radiador o tuvieras que reemplazarle uno de sus 4 turbos? o cambiar uno de sus 10 radiadores? Mucho menos de un arreglo por un choque simple...
Semejantes cifras tan escandalosas en un mundo tan inequitativo sorprenden y hasta enfurecen tanto cómo para agarrar a patadas el primer concesionario Bugatti que encuentres. Para no ir mas lejos, mi Peugeot 306 XN, que está en el taller en este momento, requiere unos arreglos por el orden del millón de pesos. ¿Qué diferencia, no?
En Autocar, afirman que es tan caro mantener en perfectas condiciones el Bugatti Veyron, que es mucho más económico viajar en jet privado (que esperemos, los dueños de este carro posean). Al año te puedes gastar casi $600 millones de pesos, solamente para mantenerlo funcional. Te odio, Bugatti.
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